18.1.25

JUEGO POÉTICO

POETA, NEGAR, VALER, CABER, HACER.
POETA: HACER SEÑAL SUAVE.
POETA: LENTO GESTO.
POETA: LERDO RELOJ.
POETA: HIMNO HUMOR.
POETA: BARCO BRAVO.
POETA, LAMER LASER.
POETA: FÁCIL LAVAR.
POETA: TIRÓN, ATOMO MUTUO.
POETA: NUEVO VUELO.
¿POETA GENIO? ¡MEJOR SEÑOR!
POETA. ¿CARGO? MUNDO DISCO.


Hace poco me bajé una app para hacer crucigramas cuando estuviese aburrido, y tiempo después me di cuenta que esa app incluía un juego demasiado buenísimo acerca de adivinar palabras en un máximo de 6 intentos. El juego marca las letras adivinadas en amarillo, y en verde las que están adivinadas y en la posición correcta.
Después de algunos intentos, elegí una palabra para comenzar cada búsqueda, la palabra "poeta", por tener 3 vocales. Y se fueron armando algunos textos que tienen una impronta de haiku caprichoso y todavía más minimalista. Acá van algunos intentos. 
Ah, quiero mencionar además cuál es el número de partidas ganadas respecto a las jugadas hasta el momento, y es 144/145.
PD: La palabra adivinada por lógica es la última de cada verso.

17.1.25

COMPARTOCS

Hice una lista de trastornos obsesivos compulsivos personales,
simplemente como para decir algo, o capaz para exorcizar alguno. 
Y la lista es esta:

• No tolero que haya en la mesa algún cuchillo apuntándome directo:
Los veo y los muevo, o pido que lo hagan, pertenezcan a quien sea.
Es más incómodo, por ejemplo, cuando estoy comiendo una pizza 'de dorapa'
en Guerrín, en Banchero, o en algún lugar de esos 
y no conozco al resto de los comensales.
Pero igual, tengo que hacerlo,
o sino me muevo, como si no quedara otra.

• Detesto ver mi nombre escrito con la 'ele' en minúscula,
hay una parte de mí que lo considera una ofensa terrible. 
(Estoy exagerando para ver si esto les amedrenta).
Admito que a veces esto me hace mirar a esa gente como con lupa.

• Siempre tengo que estar bajo techo a las 00:00 horas.
Me veo a veces teniendo que esforzarme por cumplir con este asunto
cuando estoy en la calle, a la intemperie, o cuando estuve en el campo.
¿Capaz por eso es que vivo en microcentro?

Después de haber pasado una larga jornada fuera de casa,
• me tengo que bañar, automáticamente, apenas llego,
como si hubiese algo energético que tuviese que ser limpiado
con carácter de urgencia, para sentir que ya estoy en... otra frecuencia.

• Desconfío definitivamente de la gente que tiene perros salchicha.
Este sí es polémico y lo confirmo cada vez que lo menciono.
Pero, tarde o temprano esas personas, (si es que así puede llamarles),
me demuestran que están justificadas todas mis sospechas.

Una cuestión numerológica que tengo es que, al contar
• prefiero siempre que el resultado sea siempre múltiplo de tres.
Empezó como un juego pero se me quedó impregnado
y ahora no puedo evitarlo. (Gracias por hackearme el cerebro, Tesla...)

Ahora en serio.
Si bien son reales,
no dejan de ser sólo excentricidades.
Quizás los verdaderos tocs son otros.

Ordenándolos un poco, podría decir que,
dentro de la categoría "comprobaciones reiteradas", 
quizás suelo tener un asunto, -pero es bastante comprensible-. 
• Reviso hornallas, llaves, canillas y ventanas, cuando ya salí de casa.
Alguna vez he vuelto manejando a unos cuantos barrios de distancia 
sólo para asegurarme que había dejado el aire acondicionado apagado.
Esa fue una época de derroche de nafta.

Dentro de "acumulación", podría decirles 
• que tengo una pequeña colección de sombreros.
Pero es común tener algo y coleccionarlo, ¿no?
Aclaro que la mayoría han sido usados más de una vez.
Están todos expuestos y disponibles para ser usados,
pero casi siempre recaigo en los mismos.
Es que no todos los días hay un evento que coincida con lo que tengo,
como por ejemplo, un dress-code que demande un sombrero-ovni.

Reconozco que hay algo que me genera cierta "hipocondría",
cierto tema con la comida. Pero es otra cuestión justificada, y es que
• no como comidas que han sido quemadas.
Eso me lleva a estar mucho más atento en el rol de cocinero
para no tener que andar desperdiciando. Ese es el lado positivo.
Lo malo es que es incómodo tener que hacer la aclaración 
a tercer@s, ese pedido preventivo para evitar algún descontento.
Por ejemplo: ir a un bar y pedirme un tostado es un tema serio.

• Me gusta que las cosas tengan un "orden específico", un sentido.
Me encanta el orden, pero muchas veces también me adapto.
Capaz esa soltura la adopté por la métrica de mis versos.
(Y por el quilombo que a veces tengo en el depto).

Estoy aprendiendo a manejar ciertos puntos,
lo más que puedo. Yo creo que puedo.


*Otro de los quinchicientos borradores.
(Quinchicien es divisible por tres).

16.1.25

EQUIBOCACCIONES

No me importan más los herrores,
somos yo y mi ignorancia,
en este mundo resultadista,
tretando de hacer pie, a toda costa, 
porque otra cosa no queda.
Desde la mañana de mañana,
mi risa hará cambiando por completo.
Se acerca el rremate,
lo siento:
Las terminaciones nerviosas, destrabéndose
de la maraña de cables y el manojo de llaves
mal copiadas que conservaba para nada.
Se termina en este instante,
con la construcción de nuevos ábitos
que favorecerán al ambiente;
a partir de la contraatación de nuevos servicios
que uno se brinda a sí mismo
para garantizar las mejorías.
No existe el momento idear para hacerlo,
es cuestión de hacero y listo.
¡Remeandar el acto,
de manera urgente!
Me enorgullece vivir contradiciéndome. O tal vez no.
Yo ya no puedo aceptar tanta negación.
Pero no vine para decir eso.
Pienso en todas esas cosas que dije y en las que todavía no hice,
y en las que no voy a decir pero pienso hacer,
como si hubiera algo real que alcansar...
Mi comportamiento a veces es errático,
pero soy sincero.
Mis pensamientos son como un gato sobre un piano,
caminando en movimiento 'allegro',
resonando y accediendo a otro hemisferio,
como si ciertas ideas doblaran la esquina después de que yo lleue.
Pero creo que no presté mucha atención, algunas veces,
en circunstancias diferentes.
Quizás hasta perdío algo de identidad por firmar tantos papeles.
Ya me estoy quedando sin distracciones,
y estoy cansando de marearme.
Dicen que las ganancias están después de los golpes,
justo al final de las experiencias.
Creo que ya tengo algo de eso.
Puedo verlo: ¡me estoy moviendo
a la par de los deceos!


Lo armé con borradores que fui juntando y le encontré el sentido que en su momento no pude. Ahora, si.
Lo de "los golpes" lo agregué a lo último, cuando me acordé una idea que aprendí de una entrevista de Charly García.
Hay que animarse a equivocarse más. Aunque estos errores sean arbitrarios. Alguien me dijo que no subestime al público lector dándole pistas.

A David Lynch. 
Hoy me enteré de su partida de este mundo.
Nunca conecté demasiado con su arte pero siempre fue interesante acercarme. Hoy por alguna razón que me excede, me siento conmovido. Juan más de una vez me recomendó un libro suyo y eso me condujo a salir a las 9 de la noche por el barrio a conseguirlo y lo hice.

15.1.25

CONSPIRANOIA

La verdad, no sé si contarte 
que hace unos días volví de un viaje importante:
estuve en el polo norte
y llegué hasta ese punto exacto del GPS
en el que las brújulas se enloquecen,
pudiendo ver con mis propios ojos,
a través de unos binoculares de primera marca,
(verificados, con marca de agua y recomendados por un influencer)
pudiendo comprobar a ciencia cierta,
¡¡que la tierra sí es plana!!
Parece una locura, pero creeme, ahí estaban
la torre Eiffel, y más atrás, el Taj Mahal.
Por ahí a un costado, la biblioteca de Alejandría,
y para este otro lado del charco, el Correo Central,
digo, el CCK, perdón, el Palacio Libertad.

Cuestión.
Cuando estuve ahí en el medio del planeta, 
me puse a reflexionar 
acerca de uno de mis mayores temores 
y es el de querer
abrazar 
a alguien,
y conseguirlo, 
sólo para encontrarme 
tristemente 
con la sorpresa 
de que su cuerpo realmente está hecho de pastel.
Eso me pasa por haber visto tantos videos en internet,
de #RealOrCake
y es que ya no puedo confiar en nada de lo que toco
sin antes pensar 
que me puedo ensuciar
con esa masa artificial que lo imita todo,
que lo cubre todo,
empalagándome.
Así que,
si en algún momento te encuentro y te muerdo,
espero que sepas disculparme.
Puede decirse que soy un poco desconfiado.

Pero si hay alguien
que me transmite seguridad
(y espero que me esté leyendo),
es esa maravilla llamada I.A.
¡Pero qué cosa linda!
Es tan atenta, tan académica, tan detallista, 
que me enamora casi tanto como me atemoriza,
sabiendo
que sabe tanto
de estadísticas,
y puede predecir ya, nuestros hábitos, comportamientos,
y nuestros miedos.
Pero no pasa nada,
porque los científicos están trabajando,
creando sistemas informáticos, idénticos a su creador,
y así nos van a reeducar,
enseñándonos cosas que no necesitamos,
pero pudiendo garantizarnos un ecosistema sin tantos desperdicios.
Yo espero 
que tarden más de un siglo en darse cuenta
de que nuestros cuerpos sirven para hacer compost.
Pero quien te dice,
en el mejor de los casos podamos terminar juntos en la misma heladera,
congelad@s para la posteridad, junto con Walt,
con Adolf y con el verdadero Paul.

Ahora mismo con este pronóstico,
esa no me estaría pareciendo tan mala idea,
y no es que esté quejándome indirectamente de este calor, eh.
Es que yo también me estoy convenciendo
que el cambio climático y la desforestación son sólo una sensación.
No me parece que el mundo no se está incendiando, no.
Es sabido que el fuego tiene una voluntad superior,
y es capaz de respetar perfectamente la propiedad privada;
(excepto algunas veces en la que se lleva valiosísima documentación).
Pero la acción del fuego debe estar más allá de nuestra comprensión
de la capacidad humana,
aunque nos hayan diseñado a imagen y semejanza...

Quizás por eso es que sea tan difícil poder desentramar
toda esta mezcolanza
y es tan confusa toda esta cuestión,
en la que, siendo escéptico y negacionista
a la posibilidad de que existan 
otras formas vivas en el espacio,
basándome en los principios del terraplanismo,
sabiendo que, siendo así,
¡¡estaríamos viviendo en un planeta 
con forma de plato volador!!

No interesa.
Mejor disfrutemos de este reality show
que nos están transmitiendo,
porque nos deben estar mirando,
y nos deben estar escuchando,
y nos deben estar siguiendo a todos lados.
Pero no parece ser tan malo
acostumbrarse,
hasta se siente lindo 
recibir tanta atención,
creyendo que podemos estar siGHnificando algo.
Un uno a un cero.

A veces cuando pienso (ja)
tengo la idea de que existen seres del otro lado,
en el lado oscuro de la luna, 
conspirando,
pensando 
en la existencia de seres más iluminados que ellos...
Nadie puede saberlo...
Pero de todas maneras 
se los estoy confirmando.


A Marilyn Monroe y Lady Di.
Challenges malditos de #RealOrCake, algunos son increíbles.
Otro de los borradores.

8.1.25

ACELERADXX

todoelcontenidopremiumsinpérdidasdetiempo
nosestánllevandoa2Xoyaestamosporesospagos
youtubecobraelespaciopublicitario
yalusuariolaposibilidaddeignorarlo
losgenioshacenesohayquecerrarelestadio
porunmundosinlatenciassinfilassinpermanencias
tedejodeversimplementedeslizandoconeldedo
essencilloyverdaderamentemechupaunhuevo
pobresaquellosquenosesientandespreocupados
niideaquienconoceelnrodemistarjetasdecrédito
esestalafilaparahacerunreclamoalbancodedatos
esadealladocreíqueeraladelosclientessatistechos
mellamaronporteléfonodeunnuevonúmeroprivado
mehabráncopiadolavozoescaneadolaretinaenchina
oserépartedeunaaestafapiramidaldeltamañodeguiza
decualquiermaneraseguirésiendounturistaenlatierra
acádondecadacosaquesediceescompletamentecierta
apuestoaquesiestonofuncionapodemosiralmundobeta
vetabetbitcoinuestropandecadadíayperdonanuestras


Estoy desenterrando borradores.

5.1.25

CANC1ºN

Estoy saliendo a buscar la primera canción del año.
Sostengo que es preferible arriesgarse a comerse algunas moscas*
que quedarse callado por tiempo indeterminado.

Traigo un beat.
Cada dos pasos,
suena un "click",
un estridente sonido metálico,
como el de los vaqueros o los gauchos.
(Son mis llaves galopando por la avenida Callao).
Mi guitarra sería mi caballo.

Tengo un reproductor de sonido instalado en el cerebro,**
sonando 24/7, como una tarea en funcionamiento,
como pistas apareciendo en segundo plano.
No sé qué formato estará ese aparato, si en mp3, o en vinilo.
Lo único que sé, es que aunque quisiese, ya no puedo detenerlo.
Muy cada tanto, a veces, lo pauso un rato,
hasta que se prende, de nuevo.

La música es la forma más fidedigna que encontré para expresarme,
lo aprendí escuchando el canto de las aves, de muchísimos pájaros.
Es tan extraño y tan admirable que ese sea su lenguaje...
Será de ambas especie una valiosa manera de comunicarnos.

Aprovecho para contarles algunas cosas que me estuvieron pasando:
Hubo una etapa en el 2023/4 en la que fui levantando páginas de libros
que iba encontrando por la calle, muchas de esas veces en el mismo sitio,***
páginas de libros que supieron convertirse en canciones.
Alguien me dijo que esas hojas no vinieron solas, ni de casualidad.
Todavía no sabría cómo responder ante eso a mi bruja-amiga, la verdad.

La semana pasada salí con la guitarra y me encontré un booklet.****
Y al final de esta salida... me encontré un dije.
Apareció entre mis pies, me había sentado en un banco en la 9 de Julio. Domingo, temprano.
Había cruzado Cerrito a la altura de Av. Córdoba, viendo que ahí estaba tranquilo.
Crucé para tocar una melodía recién cocinada que quería grabármela.
Cuando terminé de tocar y miré mis pies, pude ver 
que algo brillaba en el suelo, un redondel plateado.
Tenía grabado un símbolo que después identifiqué como "la flor de la vida",
gracias a google lens. Lo tenía visto de la época en la que investigué sobre la alquimia.*****
Todavía no sé cuál podría ser su significado o la conexión con esta poesía.
Simplemente estoy narrando los hechos, o dando algunas pistas.

Mis métodos suelen ser aleatorios y trato de no repetirlos. 
Me gusta mucho cuando me sorprendo. 

Siempre estoy en busca de tocar el timbre de dios. 
Cuando la puerta se abra, espero encontrarme 
con personas maravillosas, cantando mi canción. 

Si, estoy creyendo con profunda convicción 
¡que con música se vive mejor!


* Viene al dicho: "en boca cerrada no entran moscas".
** Me siento muy identificado con esas palabras de Miles Davis cuando le preguntaron si haría música aún si nadie la escuchara, y con total seguridad respondió que si, porque amaba la música, que la podía escuchar dentro de su cabeza y no podía sacársela de ahí. Y cuando el entrevistador, con tono de sorpresa o quizás escéptico continuó indagando en el asunto, repreguntando: ¿Podés escucharla dentro tuyo?, y Miles le respondió "la estoy escuchando ahora mismo".
Tal cual Miles, tal cual. Same, bro.

*** El lugar es entre la estación de subte de Villa Urquiza, y la casa de Juanchia. Hay entre esos dos puntos más de 15 cuadras. Para cruzar la estación de tren, hay que pasar por un pasillo que queda entre los asientos laterales de las vías del tren y una plaza que está cercada. En ese pasillo fui recopilando esas páginas de libros, de libros de tarot, de derecho, también páginas de diarios con mensajes muy precisos. Recuerdo una página de diario plegada, tapando una palabra, dándole un sentido diferente a la oración. Parecía un consejo. Una de esas veces, en otra caminata, recuerdo una publicidad que decía algo así como que "iba a estar siempre acompañando, para toda la vida". Casualidades que me llaman la atención por su insistencia.
Como cuando estaba encaprichado con escribir una canción romántica y me encontré justo con un panfleto en la puerta que decía algo muy alusivo.
Puede ser el sesgo de confirmación dando la nota, también, mi lado analítico no lo descarta. Pero a veces pienso que es como... demasiado.
**** De un disco de Silvio Rodríguez.
***** Recuerdo que había una conexión entre la flor de la vida y el cubo de metatron.


4.1.25

NOMBRES

Mi nombre, el nombre que me dieron al nacer es Lucas,
así me llamo y me representa.
En alguna red social me hago llamar @ alucasam
que es una adaptación personal a la palabra mágica "alacazam".
A lo largo del tiempo, la gente lo fue adaptando según la época.
LukiLuquitasLuLucLucsLucoLucónLukingLucatoLuscaLucatán, 
e incontables variantes más.

Pero quiero aprovechar este texto como excusa para mencionar
algunas frases que pude ir recopilando de diferentes personas
que me encantaron:
Me han dicho
que soy...
"un personaje de hechos insólitos",*
"un paladín de la luz",*
"magia que acontece",
"la cara humana de los dragones",
"un pájaro que se volvió humano"
"ese 'quién'".
(Estos son los que recuerdo y los que llegué a apuntar).

Me he inventado nombres falsos,
y he adoptado varios nombres, 
tanto dentro como fuera del teatro.

También me llamo Cromatista,
que es mi identidad más creativa,
el nombre que yo mismo me elegí.

Pero ustedes pueden llamarme como se les antoje,
en una de esas lo reciba, me guste y lo use.

¿Qué otra cosa es un nombre
más que una etiqueta preferida?
Vaya a saber uno
cuántos nombres habremos tenido,
y cuantos habremos de tener.
¿Según mis creencias? Todos
y cada uno de los nombres
habidos y por haber.


Este es otro de los tantos borradores que lograron pasar para este lado.
*D.F.G y B.M. Gracias.

1.1.25

NEBO (LA EXPANSIÓN)

Me puse en modo avión,
me desconecté de internet
y viajé,
llegando finalmente hasta San Pedro.
Y ahí me relajé,
no como esa vez
en que el ascensor se quedó en el medio
y me dio miedo medir la distancia al suelo.
Si, suelo ser así de estratégico en momentos dramáticos.
Aunque le quito el peso al hecho cuando pienso
que ya me caí alguna vez por ese hueco:
Me estoy refiriendo a ese tramo
en el que nos estamos durmiendo
o sino dentro del sueño mismo,
¡cuando de repente es para abajo!
¡El sobresalto,
el pataleo,
la agitación!
Ahora, volviendo.
Ya, volviendo, me sentí acompañado
por una bandada de nubes
que me iban saludando,
quizás tratándose de un buen gesto suyo,
pero puede ser, también,
que se estaban asegurando
de que me estuviera yendo.
De cualquier manera, no las culpo por eso,
al contrario, me parecería un acierto.
Las estuve admirando,
en su andar lento,
mientras se iban diluyendo en el firmamento,
y puede ser que ellas también hayan podido ver
como yo también me voy desarmando,
porque somos lo más cercano al infinito,
el más claro ejemplo
de que el universo se está esparciendo,
y eso es tan fantástico,
por el simple hecho de querer imaginarlo
y que no me quepa en el cerebro
tamaña expansión.
Es difícil tratar de dimensionarlo,
pero podría intentarlo.
Me gusta creer que puedo representarlo
como si fuese una especie de... carrousel,
empujando desde el centro a más no poder,
y en el medio de ese objeto mecánico,
un motor con la energía del sol,
orbitado por un caballo blanco,
que está siendo movilizado 
por la emoción propia del juego.
Aterrizo y me bajo 
en el centro,
en el microcentro,
salgo a caminar hasta la plaza del congreso,
mientras el día sigue nublado,
y sigue siendo primero de enero,
y el universo se sigue expandiendo,
y yo sigo sintiendo el movimiento espacial
a través de los átomos.
Hoy estoy llegando 
a la conclusión
de cuan aburrido sería el cielo
si no existiesen los días nublados:
Ese gran lienzo pintarrajeado,
intervenido por aerosoles multicromáticos,
nada estáticos,
vigilados por el calendario de acero,
al ritmo del galope universal
e n   n u e s t r o   e s p a r c i m i e n t o .

31.12.24

LIGER (AGRADE-CIMIENTOS)

En esta esquina del mes,
en este pedazo de calendario,
celebro haber salido ileso vivo
de este concurso de golpazos.
Hoy día es motivo de festejo
tener el espíritu unido al cuerpo*,
y la piel adherida al músculo,
y el músculo pegado al hueso,
y los huesos apuntalando al alma.
No hay nada estrafalario en esto,
pero me genera cierto orgullo, creo.
No hay tiempo para repasar los sucesos,
así que voy a ir a los agradecimientos:
Primero quisiera felicitarme a mí mismo,
dejando de lado cualquier indicio de ego.
Me merezco recibir este reconocimiento 
por hacer tangibles tantos sueños,
y por haberme levantado más de una vez 
de ese piso cuando se estaba volviendo techo.
Les agradezco con todo el cariño que poseo
por haber podido contar con mis afectos
cuando los números no me estaban cerrando,
metafóricamente hablando. Siento su respaldo.
Agradezco a cada alianza que me enseñó algo 
y me guiaron con semáforos bien ubicados,
(con sus verdes, pero también, rojos y amarillos),
con abrazos cálidos, y con consejos bien precisos,
a los de este y del otro plano, cuando me alentaron
e hicieron de mis caídas, un descenso mucho más ligero.

Reconozco que está bueno encontrarnos confiando
para adentrarnos, nuevamente, en lo desconocido.
Hago mi juramento, ajusto este casco alado,
preparo mis instrumentos (las cuerdas y cuadernos).
Se vuelve a renovar el saldo. Y me meto completo en el 2025.
¡Traeme oportunidades, año mío, ya te lo estoy agradeciendo!


* Lo busqué antes de publicar esto. Era obvio que no iba a ser tan exacto. Disculpen, solo soy un poeta. 
La piel no está directamente adherida a los músculos, sino que hay varias capas de tejido conectivo que las unen y permiten el movimiento.
Los músculos y los huesos no están en contacto directo. Existe una estructura intermedia que los conecta y permite el movimiento: los tendones.

Lo del casco alado lo digo como referencia a "la cortina musical" que tanto me acompañó este año, esa canción buenísima de Morphine llamada "a head with wings".
Me gusta la idea de que sea un casco y no tener las alas pegadas, porque estaría siendo compatible con esa idea que planteó Galeano, que escuché en ese video viral que decía lo siguiente:
"Los intelectuales me rompen las bolas. Yo no quiero ser un intelectual… los intelectuales son los que divorcian la cabeza del cuerpo. Yo no quiero ser una cabeza que rueda por los caminos.
Yo soy una persona, una cabeza, un cuerpo, un sexo, una barriga, un todo… pero no un intelectual… abominables personajes.
Ya lo decía Goya, “la razón genera monstruos”, cuidado con los que solamente razonan. Hay que razonar y sentir. Y cuando la razón se divorcia del corazón, te convido para el temblor, porque esos personajes pueden conducirte al fin de la humanidad.
Yo creo en esa fusión contradictoria, difícil pero necesaria entre lo que se siente y lo que se piensa… y cuando aparece uno que solamente siente pero no piensa, digo, “este es un cursi”. Y cuando veo que hay uno que solamente piensa pero no siente digo, “Ay que horror, este es un intelectual”, ¡qué espantosa cosa! ¡una cabeza que rueda! Yo no quiero ser una cabeza que ruede".

30.12.24

POESÍA PUBLICADA

Estoy tratando de levantar al escritor de su estado de coma,
salirme de órbita,
romper el hechizo,
saltar de la olla,
en esta vida y no en otra.

La búsqueda del encontrador
es querer
protagonizar
una biografía grandiosa.
Sé que digo esto en cada capítulo.

Si desclasifico ahora mismo los archivos almacenados
quizás pueda entender qué es lo que vengo transitando,
para generar el cambio que estoy necesitando.

Estoy... tratando...
desesperadamente, de despertar por completo,
del sueño criogénico que alguna vez contraté
para que me mantuvieran sedado y tranquilo,
por querer parecerme un poco más al resto.
Fue durante un período de mucho ruido
del cual me arrepentí de inmediato,
ya estando congelado y rendido.
Pero el guión estará siempre de mi lado,
puedo notarlo.
Ahora me planteo
si es esta una medusa, la que gobierna mi cuerpo,
porque estoy sintiendo los nervios demasiado expuestos.
¿Será acaso una cuestión de diseño, uno personalizado?
Estoy distinguiendo una sombra parecida a mí, acompañándome de lejos,
inquietándome, pero aportándome reflejos.
Prende mi lucidez.
y puedo reconocer que vengo siendo, (al mismo tiempo),
mi propio obstáculo
                                      y mi máximo aliado,
mi salvador
                       y mi archi-villano,
el proveedor
                          y el ladrón de (lo) ganado,
el mentor
                     y el aprendiz vago,
un ser mundano
                                 y un espíritu literario.
Me encuentro más atento, cada vez,
advirtiendo el laberinto por el que escapo a diario.

Salir del conformismo no es otra cosa que recobrar el conocimiento.
Fui entendiendo
que los comienzos son necesarios pero pueden ser complicados,
y estoy aprendiendo
a leer entre líneas
para poder pasar de carilla,
y estoy asimilando
que las cosas pueden ser mucho más sencillas,
porque nada realmente merece ser tomado tan en serio,
(y me doy cuenta que estuve muy equivocado).
Estoy queriendo decir que
es la insatisfacción la que le da trabajo a la lengua,
pero no es malo sentirse realizado, de vez en cuando.

Hay que tomar estos versos "entre pinzas",
como de alguien que lucha contra el aplastamiento
de la contratapa de su propio libro.

Todo me lleva hasta allá:
hasta la orilla,
hasta la llama de la hornalla,
hasta la pócima:
Hasta la próxima página.

Suelto una oración
que llevo impresa en el lomo.
Me acerco a la conclusión,
tratando de que no me pese el hecho
que puedo terminar este texto
con un espacio en blanco.
Confío ciegamente en la edición.
Me entrego al proceso,
aferrado a este guionista.

¿Escribiré el último verso usando puntos suspensivos?
¡Puede ser una sorpresa!
¿De verdad me lo estoy preguntando?
Cuando me alcancen las palabras, otra vez,
lo estaré considerando...


Hay una frase que ya la dije en "el exorcismo". Por una desprolijidad mía, se volvió a usar, pero acá digamos que le doy un nuevo enfoque...

21.12.24

CREMA DE ORO (HORO)

¡Todo lo que brilla es oro!
¡Todo lo que brilla es oro, oh...
o es crema del cielo!

Cuando se hagan canon las palabras
que nos precipitan a pensar que
las posibilidades son de cada personaje,
como el hambre y la imaginación...
Setearemos el guión cuando dice que...

¡todo lo que brilla es oro!
¡Todo lo que brilla es oro, oh...
o es crema del cielo!

De kilates de momentos/
fuimos hechos/ por contrato/
tan fugaces, tan hambrientos,
sobre un plato a cielo abierto.
Y en el medio de este cuarto,
nos fundimos al espacio,
tan despacio, como amantes
que no dejan de cenarse, si es que...
todo lo que brilla es oro,
todo lo que brilla es oro, oh...
todo lo que brilla es oro,
todo lo que brilla es oro, oh...

¡Todo lo que brilla es oro!
¡Todo lo que brilla es oro, oh...
o es crema del cielo!

¡Hoy todo lo que brilla es oro,
hoy todo lo que brilla es oro,
hoy todo lo que brilla es oro!
¡¡Hoy todo lo que brilla, eh!!

(Canción)

Esta canción surgió en un momento que recuerdo exacto como si fuera un video: iba con mi moto cruzando el puente Pueyrredón mano a provincia, el día que me compré la heladera, a las apuradas porque era una época en la que el dólar se estaba yendo al re carajo (podría ser cualquier momento, igual). Iba manejando y había demasiado tráfico como para manejar con una mano, así que fui cantando el estribillo en loop, hasta que finalmente llegué a destino y pude guarlarlo en un audio. Quizás me esforcé tanto en recordar esa melodía, esa tarde, que por eso me quedó tan presente en el cpu cerebral.

Notarán las referencias a las medidas de los helados: kilates (referencia fonética por el peso en kilos), medio y cuarto. Me pareció fantástico incluir esos easter eggs. Pd: Amo los easter eggs, a esta altura del partido ya es una obviedad.

Horo (hausa): disciplina.
Horo es la pronunciación japonesa de la palabra inglesa «hollow», que significa «vacío» o «hueco».

Pocas veces tuve tanta dificultad para ponerle nombre a una canción. Por ahora se llamará "horo". Básicamente le agregué una hache a "oro". La hache hace referencia al helado y al hambre, que son dos tópicos de la canción.
Estuve a punto de llamarla "Oro con ddl", o "Crema de oro", pero no sé... Lo pensaré, cualquier cosa después lo defino mejor.

12.12.24

FRENESÍES (BGBNG2)

Ve en mí (ven a mí),
causa en mí (causé en mí),
que el frenesí estalle un big bang,
liberándome.

Ve en mí (ven a mí),
causa en mí (causé en mí),
que el frenesí estalle un big bang,
liberándote.

Y en el medio de la gente, te pregunté
si fue preciso atreverse a la suerte.
Y en medio de la tangente, te pregunté
si hay que alejarse o abrazarse más fuerte.

Ve en mí (ven a mí),
causa en mí (causé en mí),
que el frenesí estalle un big bang,
liberándome.

Ven a mí (ve en mí),
causa en mí (causé en mí),
que el frenesí estalle un big bang,
liberándote.

¡Big-bang,
Big-bang naciendo (haciendo),
que todo esto se haga cierto! /(acierto)

¡Big-bang,
Big-bang naciendo (haciendo).
que todo esto se haga cierto! /(acierto)
¡Todo empieza en una hora! /(un "ahora")
¡Todo empieza en una hora! /(un "ahora")

Ve en mí (ven a mí),
causa en mí (causé en mí),
que el frenesí estalle un big bang,
liberándose.

Ve en mí (ven a mí),
causa en mí (causé en mí),
que el frenesí estalle un big bang,
liberándose.

(Canción)


Esta canción empezó a aparecer el día que anunciaron a Emily Armstrong como nueva vocalista de Linkin Park. La noticia me emocionó más de lo que esperaba, realmente. Fue increíble cómo abrieron un show para dar esa revelación. Fue una alegría verles otra vez, aunque por otro lado tuve otras sensaciones encontradas que me generan un... ruido, por decirlo de alguna manera.
Esa misma noche estuve buscando en los sonidos del piano, queriendo emular la melodía de "in the end" que a estás alturas ya es un clásico, y me dí cuenta que podía partir desde ahí para contar algo nuevo. 
Chester será siempre un referente artístico, y me alegra poder estar llevando algo de él en mis canciones. Tengo yo un rango vocal mucho más bajo en comparación, si. Estoy tratando de incorporar, de hacer uso de estos elementos que me pertenecen desde el principio.

11.12.24

A

No puedo saber todo lo que va a pasar
No puedo saber lo que va a pasar
Puedo saber lo que va a pasar
Saber lo que va a pasar
Saber que va a pasar
Ver que va a pasar
Qué va a pasar?
Va a pasar!
A pasar
Pasar
pasa
Paz
As
A

8.12.24

EVENTOS DESTACATADOS

Sucesos simpático-significativos de los últimos tiempos que no llegaron a ser poema:
(Mucho cholulaje random, flash fuerte, contenido para el fandom).

En el últimos 365 días, por decir algo:
• hice una entrevista para revista Gente,
• publiqué una ilustración para un libro editado en Europa,
• actué en un teatro lleno haciéndome llamar Pablo Pappalardo,
• actué de extraterrestre y canté una canción de extraterrestres,
• una ganadora del premio Gardel halagó mi voz en una reunión,
• toqué y canté junto a miles de músicos (literal), al mismo tiempo,
• vi y toqué una estatua de Rodin original,
• vi y ojee un códice antiquísimo,
• esa misma noche estuve compartiendo diálogos, en un boliche, con dos de mis maestros-ídolos compositores,
• tuve una cita con un maniquí en un bar,
• me vestí de animal print, mostrando el ombligo y usé peluca en un evento al que asistió mi jefe,
• un actor de cine galardonado internacionalmente me dió algunos tips,
• tuve una experiencia extracorpórea increíble, aunque casi me desmayo en una terapia alternativa,
• pagué dos empanadas con siete meses de anticipación.

Y si extiendo un poco más, puedo agregar que:
• grabé las baterías de mi primera canción con Javier Herrlein,
• la actriz Leonor Benedetto aprobó mi pijama cuando yo volvía de la pizzería,
• me saludó dulcemente Celeste Cid, cuando yo sólo saludé a una amiga mía,
• conocí "de casualidad", el interior del obelisco,
• bebí licores carísimos en un palacio (dos veces),
• formé parte de un récord Guiness,
• ayudé a organizar una cadena humana, una fila de decenas de personas disfrazadas del hombre-araña, para transportar donaciones entre dos puntos bien distantes.
• le recomendé vinos a un conductor de la televisión.

No es por agrandarme (*procede a agrandarse*)
pero esto es apenas una parte de lo más destacable,
dentro de lo que resulta compartible.
Puede que haya otra parte (hay otra parte),
pero quedará fuera del repertorio de relatos publicables.
Puedo decir que cada experiencia me sumó, me expandió, en líneas generales,
y eso es algo valioso.
Se puede decir que vengo teniendo una vida interesante.


1. En el contexto de festejo mundialista.
2. Ya había mencionado este asunto.
3. También.
4. También x2.
5. La cantante se llama Mariana Massud, nos cruzamos en un evento de la familia Torres. Fui como invitado de Nati, en una temporada en la que necesitaba algo que me levante el ánimo. Y se consiguió. Esa salida tuvo mucho vino, folklore bien ejecutado y ricas empanadas. Ese día me dieron ganas de tener un alter ego folklorista (otro más).
6. x3.
7 y 8. Lo de la estatua de Rodin y el códice fue una locura. Además, en esa casa, vi sistemas de sonido que no se comercializan en ningún lado. Clandestinamente, toqué alguna canción en un piano que parecía un Lamborghini.
9. Mis ídolos y maestros son Juan Chiatello y Pira Bastourre. En un momento, estuvimos los tres sentados en unos sillones, al costado de un escenario, formando un triángulo y hablando de música, medio a los gritos. Todo fue hermosísimo.
10. Lo del maniquí fue gracioso porque hasta le prepararon un trago. Qué decir de esa relación fugaz, que hubo cierto feeling pero después no resultó ¿?
11. Lo del disfraz de "stoner" en el cumple de Nati se me fue de las manos, pero es que yo tenía que estar a la altura de las circunstancias, ella esperaba algo así de mi parte y no me podía bajar. Y si, me dio vergüenza, pero sólo hasta que me emborraché.
12. El actor es Esteban Kukuriczka, quien formó parte de la película La sociedad de la nieve. Tipazo, apruebo el maridaje con la profe Sol.
13. 
14. Resulta que vuelven los Cuentos Borgeanos. Compré la entrada junto a dos empanadas sólo por el hecho de que me daba la opción, y ahora me gustaría saber si se esperaban esa los de la organización del evento.
Javi es un ídolo de toda mi vida, y tengo que decir que me lo dio todo en su tocada de bata que grabamos, no se guardó nada y me hizo feliz verlo contento con lo que pudimos grabar. Creo que salió espectacular. Queda continuar eso, ojalá pueda retomar pronto.

15. Si lee esto Javi quiero que sepas que sos un ídolo de ídolos tqm.
16. Lo del cruce con Leonor fue de esa época en la que me paseaba por Av. Corrientes en pijama pero ya no lo hago más.
17. El saludo de Celeste fue lo más tierno, simpático y maravilloso que un ser humano podría vivir jamás, ja.
18. Lo del asunto del obelisco fue serio. Nos quedamos reunidos con Fede, el novio de mi prima, una combinación terrible porque no tenemos a Agos que nos ponga un freno. Salimos de casa y nos íbamos caminando para el epicentro del planeta tierra (el obelisco porteño). íbamos caminando tranqui y vimos que ya no había reja y la puerta estaba abierta. Hicimos lo que cualquier persona en nuestro lugar hubiese hecho: entrar. Admito que yo me imaginaba algo más "cuidado", estéticamente hablando. Lo que sucedía adentro del monumento no podría describirlo de otra manera más que adjetivándolo como "carcelario y cinematográfico". Me hizo acordar patente a esa escena de la película de Batman (The dark knight rises) en la que los presos coreaban una canción cuando una persona se disponía a tratar de escalar para alcanzar la libertad. Una locura, la gente estaba enajenada, todos borrachos en cuero. Yo estaba con un trapo en la cabeza y Fede con la casaca de Lanús, nos camuflamos perfectamente ahí adentro. Mi intento por subir esos más de 15 metros se vio truncado cuando me di cuenta que eso que parecía ser una soga en realidad era lo más obvio, un cable de alta tensión. Fue el riesgo a morir electrocutado lo único que me impidió ir en busca de esa hazaña porque por destreza física lo podía hacer tranquilamente. Ah, si.
Zafamos de ahí. Pero la cosa siguió. Un rato después, salimos y vimos que empezaban los disturbios de siempre con la resaca de las aglomeraciones. Para resumir, casi morimos aplastados por un camión hidrante cuando tuvimos que salvar a una chica desconocida que se estaba empezando a desangrar por un golpe en la cabeza. Fue una locura total esa secuencia, ese momento los tres abrazados en el suelo y con los ojos cerrados, mientras esa bestia gigante nos frenaba en la cara... (Al rato, después que vino una ambulancia, terminamos llorando por la adrenalina, pero capaz más de borrachos) Lo superamos bien, tod@s). Por un tiempo conservamos el secreto esas horas de aventura. Ese momento después de tener los pares de zapatillas en mi bañera sacándole la sangre y después comiendo una pizza descongelada, en patas, definitivamente fortaleció nuestro primazgo.
19. El palacio es el palacio Paz. Y lo más rico que bebí, lo que más me gustó (no necesariamente lo más caro), fueron, el jerez "Néctar" de González Byass, y el Port Charlotte Bruichladdich, mi nuevo whisky favorito, por lejos.
Ah, y del palacio me choree unas luces de navidad que adornaban una botella de Lepanto que estaba de decoración. Salí del palacio con las luces puesta alrededor de mí y nadie me dijo nada, yo ya estaba recontra mamado como para que no me resulte antiético. Toda la moral que tengo se vino abajo a partir de ahí, ya no puedo retar a nadie. Pero bueno, ya que me quedé con las luces, las aproveché bien cuando las usé para embellecer el pie de Mic cuando toqué, y ahora están siendo bien usadas en mi arbolito de navidad.
20. Soy parte del récord Guiness, así como escucharon. Lo conseguimos habiendo reunido la máxima cantidad de gente reunida disfrazada de Spider-man. Ja. Orgullosísimo de cosas que pasaron también esa jornada, sobre todo por ese momento realmente heroico de unión y solidaridad. Bizarro pero bueno. ¡Aguante spider-man!
21. El mismo día del récord Guiness. Acá fue cuando justificamos que realmente éramos superhéroes.
22. Actualización del 21/12. Recién apareció Luis Otero, reconocido conductor de noticieros. Vino al depósito en el que trabajo y estuvimos unos 10 minutos hablando de vinos. Le recomendé algunas marcas, hablamos de uvas, ambos en nuestros registros bajos de voces, fue un duelo interesante (ja).

7.12.24

POEMA NECESARIO

Este año muchas cosas salieron mal.
Ahora estoy borracho, triste, mañana es sábado,
y me tengo que levantar temprano para ir a laburar.
Vengo de un lugar al que no tenía tantas ganas de ir,
y dejé de ir a un recital en que me hubiese gustado estar
cantando
borracho.
Esto me pasa por priorizar cada compromiso social.

Este año
me tuve que esforzar demasiado para terminar en un lugar parecido.
Este año,
reconozco que sonreí muchísimas veces sin estar emocionado,
y eso es tristísimo.
Es el año 2024 y todavía sigo desafinando, seguramente menos,
pero aún parece quedar un tramo largo para pulir este 'ta-lento.
Este año escribí tan pocos poemas,
apenas más que los versos de un haiku.
Este año debe ser el año en el que menos libros leí,
y eso me hace sentir avergonzado.
Me regalaron libros que todavía ni abrí,
y es como si los tuviera secuestrados.
Este año pensé de más
y hablé de más,
como tantos otros años.
Este año no jugué a la pelota en ningún fútbol cinco,
por estar procastinando,
esperando
que mi tobillo se termine de curar solo.
Mensaje personal: sacar otro turno con el kinesiólogo.
Este año me la jugué más o menos, poco.
Este año tuvo muchos conflictos,
aunque algunos han sabido ser desactivados.
Este año tuve dengue y todavía no me compré un mosquitero.
Casi termina el año, llega diciembre y estoy casi sin un mango;
estuve endeudado, ahora menos, pero sigo apretado.
Estamos cerca de fin de año,
y todavía me sigo asustando al ver el ticket cuando salgo del supermercado.

Pero no todo es así, tan bajonero:
Este año, hace apenas unas horas,
casi diría, que le salvé la vida a una señora,
a una persona que estaba siendo arrastrada por un colectivo.
Decí que yo volvía caminando,
aprovechando el intervalo para quejarme (mentalmente),
estando borracho (literalmente hablando).
Por suerte me encontró pasando por esos lados,
ya que no había más gente.
No fue la primera vez que hago algo así por alguien,
y es probable que no sea la última.

Esta semana estoy terminando con un brazo moretoneado,
muy cansado,
aunque ya no tan en pedo,
como venía contando.

Este año escribí este poema malhumorao',
pero al final no estuvo tan mal como pintaba.
Es como si hubiese algo...
Es como si hubiese algo de cada momento que se vuelve necesario.


No era por el compromiso en si, eran mis pocas ganas de salir de casa.
Gracias por los libros que recibí en ese revoleo de teatro. Prometo leerlos en el 2025, ojalá empiece en verano.
Perdón Ro, y gracias por tus cuidados de hermana.
Me gustaría escribir a continuación un poema que hable de muchas cosas buenas que me pasaron en los últimos tiempos, para equilibrar más. Voy a hacer eso.

27.11.24

APARICIÓN: 27/11/2024

El grupo completo:
Nery, Athi, Agus, Santy, Caro, Male, Uli, Mili, Sol, Iari, Ivo, Wil, Valen y Wanni.
Foto: la amiga de Sol. 

📃
Este va a ser uno de esos posteos largos. Ya dije. Tomen asiento.
Estos son algunos detalles que hicieron a esta bella experiencia teatral:
Preparamos esta función en unos dos meses, aproximadamente, ensayando y craneando. Seis escenas en total, desconectadas entre si, con la intención simple de mostrar algo de nuestro repertorio.
Clase a clase fuimos creciendo, le pusimos ganas. El grupo en general mostraba avances, principalmente quienes se reuníanpor fuera del taller. Ese no fue el caso de de nuestra escena. Por cuestiones geográficas o de compromisos personales, se nos complicaba reunirnos, coincidir. También nos pasaba que nos dormíamos en los laureles, procastinando fuerte, sabiendo que era un proceso largo. Llegó la muestra y resulta que no nos juntamos ni un sola vez. Eso creo que fue lo que más me generaba ansiedad por la presentación. A mí me gusta probar antes de salir a mostrar. Cuando salgo a tocar como solista, así y todo me meto a probar en salas de ensayo para poder ajustar los shows lo mejor posible en la medida de lo posible, ya que es normal equivocarse. Y pasa que cuando son vari@s integrantes es más difícil y complejo el laburo de afianzarse.
Recién el día anterior a la muestra fue que el bebé quedó pintado. Tremendo.
Yo iba insistiendo pero con calma para no quema a nadie.
Las pibas estaban recontra cómodas. Por un lado me la bajaba eso, pero por otro lado estaba tranquilo con el empuje y el laburo en la trama que iba creciendo. Confiaba en el proceso silencioso que veníamos haciendo.

Durante las clases yo grababa los audios, de las pasadas y las devoluciones de la profe, que siempre apuntaba con mucha justeza. Creo que eso nos ordenó un montón a tod@s: realizamos cambios, revisamos conceptos, afirmamos diálogos.
Esa práctica de grabar audios lo abrí enseguida a todas las escenas, a cada grupo, y después ya se convirtió en un buen hábito que tuvo sus frutos. Hubo otras cosas también. Tomé ese rol en el grupo hasta el último momento.
Un dato de color: en una oportunidad, contamos con la presencia de un actor de cine profesional, el novio de Sol, (actor protagonista de la película argentina "la sociedad de la nieve"), que la reemplazó una de las últimas clases para no perder el envión. Fueloco, eso. Creo que eso también incentivó a que nos pongamos más las pilas. Había un alto nivel de cholulaje general del grupo.

El día de la presentación:
Teníamos algo más o menos listo, había que ver cómo respondíamos ante el público de un teatro lleno.
El teatro, El portón de Sánchez, cerca del Abasto.

Llegué unos minutos tarde, pero relajado. La idea de pisar otro escenario me tenía emocionado, contento.
Cuento con algo de experiencia en presentaciones, si se quiere, en escenarios, eso me daba una firmeza que me permitía estar más "chill". Pero no todo el mundo venía en la misma. Para una parte importante del grupo, era un debut. Me imagino ese momento, salir a compartir un trabajo con el arte por primera vez, las ganas, y los nervios. Había muchos nervios, lo reconocía en sus caras. Mi espíritu amiguero no los iba a dejar nunca tirados. Para empezar, llevé una buena petaca de whisky (aparece en una de las fotos de más abajo). El whisky generó cierto alivianamiento, creo, porque al rato andaban tod@s revoloteando por el espacio que teníamos atrás del escenario, dónde íbamos calentando.
Sol nos preparó un calentamiento recontra intenso y juro que nos dejó agotadísim@s. Todo iba conspirando.
Después de eso, la profe tuvo mucho laburo con la técnica, puesta escénica, sonido, iluminación.
Presté atención a quienes tenían dificultades para levantar el volumen de las voces a quienes Sol les remarcó ese punto. Cuando Sol se fue, me puse a practicar diálogos, a los gritos, parándonos en puntos alejados en el medio del ruido, hasta el punto de entender lo que estábamos diciendo. Un éxito.
También, yo les había anticipado por Whatsapp que iba a llevarles un ejercicio práctico de calentamiento vocal que uso casi a diario, por las mañanas. Se trató de unos palitos de helado, colocados entre los dientes a la altura de las muelas, mordiendo, mientras se repetían unos textos extraídos de varios textos muy usados para mejorar la modulación de la lengua para mejorar la pronunciación y la gesticulación de la cara. Uno de los pibes tenía una dificultad con eso desde las clases, por eso a él le había pasado esos consejos con mayor anticipación. Ese momento me llenó el corazón por estar colaborando tan activamente de una obra de teatro a punto de realizarse, dejando de lado cualquier ego, procurando que el grupo entero salga y dé lo mejor que tiene, para llegar al público entero.
Hablando de eso, de darlo todo, y volviendo al punto de que el grupo de Doctora amor dejó todo para último momento, ese mismo día decidimos que mi personaje, Pablo Pappalardo, podía llevar encima una sábana blanca para cubrir al bebé después del parto. Esa decisión me iba a costar un juego de sábanas blancas ya que el bebé iba a nacer "ensangrentado" como en cualquier parto. Iari usó unos productos con glicerina y colorantes, un invento casero.
¡Las entregué por amor al arte! Ya después me plantee cómo sería cuando las lleve al lavadero y le tenga que explicar a Xiao Yin que no cometí ningún asesinato o algo de eso. Parecían salidas de esa famosa escena del caballo, de la película de El padrino.
Llegó el momento, la presentación daba comienzo.
La sala estaba llena, aunque no podíamos verlo. Todo el elenco estaba atrás del escenario, con los vestuarios puestos, todo preparado.
Arranca la escena del departamento. Al poco tiempo de haber empezado, se escucha un ruido raro como desde la consola de sonido y un murmullo que al rato se disipó. Resulta, después nos enteramos, que hubo una problema técnico y casi se prende fuego la consola de sonido o de luces. La profe que estaba en esa área dijo después que fue un momento tenso, pero que no iba a dejar que algo parara la presentación. Tremendo. La escena siguió rodando y nunca dejaron de actuar. Desde el fondo movíamos los labios porque nos sabíamos los diálogos casi de memoria. Esos momentos de irnos mirando y anticipar los movimientos venideros fueron una confirmación de que sabíamos lo que estábamos haciendo. Había un grupo sólido.
Las escenas iban pasando. Llega nuestro turno. Mi personaje es el último en entrar: llego corriendo, re acelerado, con un ramo de flores, unas gardenias rojas. Las gardenias simbolizan el amor puro. Eso fue lo que le dije en escena a Iari. Pero siendo más concreto, las gardenias rojas (las que yo llevé) representan al amor secreto. Todo - estaba - calculado. Pablo es un personaje simpático pero bravo.
Mis datos científico - técnicos en momentos desubicados, el token, los impedimentos. Mi mujer y la recepcionista salen de escena y entra mi amante. Me sorprendo, hiperventilo y le miento. Momento parto. Entran de nuevo Mariana y la recepcionista y rompen bolsa, rompen el momento. La rompen toda. Gritos, llanto, miedo. El nacimiento. Edgardito es negro. Mi mujer intenta darme algún argumento. La recepcionista termina hablando por teléfono, sabiendo que tiene un buen chisme entre manos.
Aplausos. Salimos corriendo. Festejamos atrás, en silencio, content@s.
Una escena más, la de la temática del fuego, y terminamos. Salimos y formamos una línea a lo largo, en un abrazo y saludamos: ¡teatro!
Después nos cambiamos, ordenamos el despelote y salimos para encontrarnos con nuestro público cercano.
En mi caso, una de las personas que me vino a ver: una actriz, amiga de la mamá de una amiga, a quien conocí de casualidad en un bar hace más de un año, cuando me invitaron a tomar una birra. Esa tarde me propuso estudiar teatro y yo, lo empecé a considerar con más fuerza. Cuando la fui a ver este año a una obra suya (que me encantó por cierto), la encontré después en una mesa y le recordé la charla y la propuesta, y le dije que le había hecho caso y que estaba a punto de iniciarme en su terreno. Se puso contenta y yo también. Me dijo que quería ir a verme y la invité. En ese momento creamos un evento canon como artistas.
Las repercusiones fueron lindas. Llegaron algunos mensajes de que la obra en general gustó. Y sobre nuestra escena, que les causó mucha gracia, que les gustaron los giros de trama inesperados. Me quedo con eso, guardado. 

Estoy contento. Llegamos. Fue posible y lo disfrutamos.

¡Estoy muy agradecido por la oportunidad, por el trabajo que hicimos y que todo salió mejor de lo planeado!
¡Festejo el acto de llevar historias, de compartir el talento y la fantasía en la voz y en el cuerpo!

Ya veremos cómo continúa la obra de la vida. Por lo pronto, descansaremos.

Obra actuada:
DOCTORA AMOR.


Fotos: selfies en el camarín.
Luc: Off...

Pablo Pappalardo: On!

Foto: "Pablo Pappalardo". En esta foto pintada al óleo:
Nery: la recepcionista más jodida de toda la OS de Galeno,
e Iari: Mariana Paz, mi jermu, acunando a ¿mi hijo? Edgardito.
Las sábanas blancas son mías y no les pude sacar las manchas de sangre falsa.
Eso fue alguna venganza de Mariana, no me caben dudas, jajaja


Fotos instantáneas y whisky portátil. 
La petaca de whisky es mía.


Ejercicio práctico de calentamiento vocal.
¡L@s amé mucho, gracias por confiar!

Fin de obra. ¡Muchas noches y buenas gracias!
🎭

26.11.24

DOCTORA AMOR (ESCENA TEATRAL)

Foto: Male "Malenuchi" Ortiz,
durante el taller de Sol, haciendo una de las primeras pruebas de la escena,
que finalmente elegimos llevar a la muestra de fin de año.

En escena: Pablo Pappalardo (Luc),
Mariana Paz (Iari),
y la Dra. "amor" Gutiérrez (Wanni).
En la foto aparezco hablándole a la recepcionista (Nery).


(Intro: Suena la canción "Crickets sing for Anamaria", de Astrud Gilberto). La recepcionista de una obra social se encuentra al teléfono, contando un chisme.
Entra Mariana al consultorio, se acerca a recepción y se anuncia, indicando que tiene un turno con la obstetra. La recepcionista niega automáticamente diciendo que la obstetra que menciona está de vacaciones. Mariana dice que debe haber algún malentendido ya que tenía asignado el turno para ese día, que no puede ser un error suyo sino de quien se lo asignó. La recepcionista le dice que ella misma es la única que se encarga de asignar esos turnos. Clima tenso. De todos modos, la recepcionista le dice que hay una obstetra de turno que podría darle la atención. Mariana, un poco frustrada por la situación, lo acepta.
Mariana no tiene el "token" de acceso a la obra social, indicando que quien lo tiene es su marido Pablo, quien está a punto de llegar. Entra a la recepción, la doctora Gutiérrez, saluda a la recepcionista y se presenta amorosamente con Mariana. La doctora se ofrece a revisarla ante la negativa de la recepcionista que le dice que no la toque ya que todavía no está ingresada al sistema. La doctora Gutiérrez informa que preparará la sala para no perder tiempo hasta que llegue el marido (saliendo de escena).
Mariana llama, impaciente, a Pablo, diciendo que se tendría que haber organizado mejor, que estacione rápido y que se apure. Al rato llega Pablo, a las corridas, con cara de despistado, llegando un ramo de flores.

Pablo: ¡Hola vida, llegué!
Mariana: Ay Pablo, ¿por qué demoraste tanto, no aguantaba más. Pablo: Bueno, vida, vos quedate tranquila, y respirá hondo, que el cerebro necesita oxígeno para metabolizar la glucosa, que es su principal fuente de energía.
Mariana: ¿Te parece empezar con esas cosas? ¿Y esas flores?
Pablo: Estas flores son unas gardenias, unas flores oriundas de Asia central, te las traje porque simbolizan el compromiso y el amor puro en la pareja.
(Mariana hace una mueca de gusto pero después frunce la cara, de nuevo).
Mariana: Bueno, ahora pásale el token a la señora por favor.
Pablo: ya sé lo que te pasa, tranquila. ¿Sabías que el 50% de las pacientes obstétricas padecen de un trastorno neurológico debido a la ansiedad y el miedo, por el dolor del parto, en si?
Mariana: ¡Pablo!
Pablo: ¡Sisi, el token, ahí se lo doy!

Pablo saluda a la recepcionista. La recepcionista le pide el token. Pablo saca el celular e ingresa a la app. Tiene múltiples caracteres y no distingue si el último es un cero o la letra "o".
Recepcionista: ay, qué será, qué será.
Pablo: bueno, un cero.
Recepcionista: no, error.

Pablo vuelve a cargar la app. Tiene dificultades con la señal, camina por la sala. Mariana le pide que se apure y él se pone nervioso. Pablo genera un nuevo código y logra ingresar a la prestación.
La recepcionista indica que ya posee el nombre de la madre, pregunta el nombre del padre. Pablo se presenta (Pablo Pappalardo). La recepcionista le consulta el nombre con el que van a ingresar al bebé. Pablo toma una decisión de manera unilateral y dice que el bebé se va a llamar como su abuelo, Edgardo Pappalardo. Mariana escucha de lejos y se queja, entre fastidiada y resignada).
Pablo, contento, le pregunta a la recepcionista si es un lindo nombre y la recepcionista, de manera irónica le dice que es un nombre bellísimo, que si ella pudiera se llamaría de esa manera. Pablo no entiende la indirecta y sigue embobado de contento con su logro.
La recepcionista se ofrece a acompañar a Mariana a hacerse un estudio faltante y entran a una sala. Queda Pablo, quien se sienta, contento, a pensar en ese momento tan especial. Hasta que ingresa a la sala la doctora Gutiérrez.

Pablo: Ho-¡hola, a-mor!
Dra: ¡Pablo, mi amor! ¿Qué hacés acá?, ¡qué sorpresa!
Pablo: Q-qué sorpresa, eso digo yo. qué sorpresa te estoy dando, ¿no?
Dra: Si, una hermosa sorpresa. ¿Cómo llegaste hasta acá?
Pablo: Ehmm. Una vez vos... me dijiste que trabajabas acá, ¿te acordás?
Dra: Mmm, no. Estoy segura de que no, me acordaría muy bien si te hubiese dicho eso.
¿Y esas flores?
Pablo: ¿Estas flores? Las flores son... para... para un amigo que está internado acá.
Dra: ¿Para un amigo?
Pablo: Si, para un compañero de trabajo. Tuvo un accidente pobrecito, pisó un mouse y se quebró el peroné. Me pareció bien traerle... unas flores, viste.
Dra: Mirá vos. Bueno no importa. Vení, acercate. ¿No vas a darme un beso apasionado de los que a mí me gustan?
(La doctora se sienta encima de Pablo y lo acorrala en un abrazo).
Pablo: ¡No, no, acá no, no puedo! (La baja a su regazo, la sienta en el asiento que él ocupaba y él se sienta en la silla de al lado). Digo, no se puede por... ¡por los gérmenes! Está comprobado que el 28% de visitantes de los hospitales contraen alguna especie de gripe en las siguientes 72 hs después por el simple hecho de haber tenido esa exposición.
Dra: ¡Qué personaje lindo que sos! Bueno, no pasa nada. Lo dejamos para cuando estemos solos los dos, mejor. Decime una cosa. Sigue en pie la cena de este viernes en mi casa, ¿verdad?
Pablo: ¡Lo del viernes! Lo del viernes no, no va a poder ser, justo estoy con unas... cosas, y...

Vuelve Mariana a la recepción, acompañada de la recepcionista. Automáticamente, Mariana rompe fuente y se queda en el lugar.
Pablo: ¡Vida!
Mariana: ¡Pablo, ayudame que me caigo!
Pablo la sostiene y la ayuda torpemente a sentarse en el piso.
Pablo: ¡Doctora, reaccione, por favor, sea profesional!
Dra: ¡No me digas como tengo que hacer mi trabajo!
(Pablo saca una sábana esterilizada de su mochila que tenía preparada y se la da a la doctora, quien actúa en estado de confusión, enojo, shock, tristeza).
(Mariana entra en trabajo de parto en el piso de la recepción propia. La recepcionista se sienta en su computadora y no interviene en lo absoluto. Mariana grita, Pablo se hiperventila, y la doctora, llora).
Pablo: Parece como una impresora 3D... ¡Está naciendo, viene Edgardito!
(El bebé, finalmente, nace. La doctora lo sostiene y se lo da a Pablo para que le haga upa. Hay algo distintivo en la criatura que llama la atención. Es un momento de absoluta confusión).

Pablo: Vida… ¿q-qué está pasando?
Mariana: Vida, hay algo que tenés que saber…
Pablo: ¿Te parece? ¡Este bebé no es mío!
Mariana: No digas esas cosas.
Pablo: ¡Este bebé es negro! (Mariana hace gestos con las manos, Pablo pone caras, y la doctora Gutiérrez se ríe por lo bajo).
Recepcionista: Juju, al final este lunes no fue tan aburrido después de todo.

(Fin). Escrito por Nery, Iari, Wanni y yo. La pista de la cortina de apertura fue elegida por mí. Acá las pibas venían re perdidas con eso, jaja. Creo que quedó buena, quizás si seguía buscando hubiese encontrado otra que tenía en mente, pero igual gustó mucho.

12.11.24

HADESA (CIERTOS ECOS)

Había otro plan,
no lo supimos hasta que ya estuvo cumplido.
Había un propósito distinto al de los dos.

11/11, nos vimos.
La patente que me señaló, del auto estacionado,
(3 números idénticos, consecutivos),
el mensaje que dejaron en su maceta, más temprano,
la altura de la v1v1enda en la que nos detuv1mos un breve 1nstante.
Aparecieron ciertos signos. Los números marcaban una especie de sendero.
Parecían
generarse
ecos.
Frenamos casualmente en un puesto de libros que tenía una mesa en la vereda.
Y los abrimos.
Nos leímos poemas de manera casual.
Recibí un mensaje de "mi amigo, ese santo griego",
que se encontraba solitario, perpendicular al resto.
Ella eligió un libro amarillo, y se lo dí como obsequio.
Charlamos, nos quedamos un momento y después nos despedimos.
Habíamos quedado en vernos, la misma noche, más tarde,
pero eso no pasó.
Necesité descansar todo un día para entender lo que había sucedido.
La situación fue tan sorpresiva que quizás no.
Quizás fue alguno de los títulos que la interpeló,
en el momento en que su voz se volvió diferente,
cuando encarnó de repente a esa 'carta de tarot',
diciéndome además que ella no tenía el control.
En el transcurso en el que yo me iba a mi casa,
ella escribió un poema de la muerte, dictado por la muerte.
Esa parte de la charla digital me sacudió tan fuerte,
que aún estando solo y encerrado,
las puertas dentro se me abrían solas, por el viento;
y en mi mente,
sentí terror,
y el shock,
cuando me habló de una conexión nuestra,
(que sí existió),
pero en ese contexto la charla era demasiado siniestra
como para ponerme a sacar cuentas.
Comprendí el asunto de su anterior muerte
y la manera de comprenderla...
pero eso tuvo secuelas.
Al atravesar su historia, también tocó mi trauma y eso me afectó demasiado,
a poco de conocerla.
Mi imposibilidad estuvo en no hacer pie en aquella charla
y la suya de no notar que algo me estaba pasando.
Ella se reía de mi consternación.
Ese propósito avalaba 
cada cosa que pasó,
y era inevitable,
como una lección que tenía que pasar
y no
podía
esperar.
Un 'memento mori' personalizado,
como una especie de regalo.
Eso fue lo más valioso que pude rescatarle.
Y si, nos estamos muriendo,
y yo ya sabía que es el miedo
tan o más movilizador que cualquier otro motor,
pero así y todo, lamento mucho todo esto.
Lamento creo, que por un momento
creí que habría otros encuentros esperados.
Pero ahora es parte del pasado,
tal y como me marca mi maestro:
No se puede mirar atrás.
Ojalá de verdad haya tenido un sentido toda esta secuencia.
Ojalá, a pesar de tremendo desencuentro,
deseo
que haya flores en su vivero
que le reflejen pétalos en su frente,
(sé que habita en ella ese talento).
Esto es todo lo bueno que puedo expresar,
de esta pasada por este portal de experiencia.


A Leila.
Escribí esto para darle un cierre simbólico a algo que supo significarme, en pos de sumar algo que sea verdaderamente valedero. 
La conocí personalmente una tarde despejada, en su vivero. Días antes veníamos coordinando el encargo de una planta para mi oficina. Yo buscaba refrescar ese espacio, quería una renovación.
Me movilizó que haya tantas coincidencias, el gusto por los detalles, la personalidad pintoresca y amable, el lado teatral y poeta, que nos sintiéramos un poco de otro planeta y la predilección por los sombreros.
Antes de salir por primera vez, me había preguntado si nos conocíamos de antes. Había una insistencia extraña y misteriosa con eso y creo que no pudimos deducirlo.
También me repitió más de una vez si recordaba haber escuchado "cierta frase", (una frase de Séneca). 
Dos días después del que sería nuestro último encuentro, esas mismas palabras fueron dichas por la profe Sol en mi clase de teatro.
Algo que me gustó mucho de conocer a Leila, algo puntual, fue cuando supimos coincidimos en un código común, al elegir decirnos una mentira previa a contarnos la verdad de algún asunto, averiguando primero qué podíamos inventar, eso me divirtió mucho.
Me explayo en este encuentro porque fue todo un hallazgo dar con alguien que me logró estimular, saliendo de lugares comunes, más allá de esas personas que no me inspiraron demasiado, de relaciones más duraderas pero truncas, de romances clandestinos y otros desacuerdos geográficos. 

A raíz de esto, como balance, me perdono por haberme desarmado, y confío en quien puedo ser, en lo que puedo hacer, en mi buena fe, mi sensibilidad, mí fortaleza y mi transparencia. Me nutro y hago lo necesario para mantenerme en equilibrio y afianzarme, aún en esta época. 
Reconozco que esta situación me golpeó, y aunque un poco reniego de eso, creo que puedo entender que fue algo que en algún punto, estaba necesitando. La vida es un misterio que, sin prisa pero sin pausa, estoy recorriendo, todos los días.

9.11.24

LUSTRES

Nos salimos del libreto
y terminamos a los besos, tirados en el piso,
por las calles de San Telmo.*
Es que alguien había puesto una botella de vino en el medio...
y bueno, la bebimos,
la tomamos por completo, en el acto.
(Podría decirse que eso sí estaba guionado).
Brindamos hasta el punto en que nos desinhibimos,
chocando nuestros vidrios, pero sin rompernos demasiado.
Aunque un mantel resultó manchado por este encuentro.
Estando allá en lo alto, en ese balconcito,
hubo un momento preciso que me hizo querer grabarlo:
Cuando ella se quedó mirando hacia un costado,
mientras sus ojos fulguraban, como "lustrados"*...
Lo aprecié como si fuese una postal o un cuadro.

El encuentro entre seres creativos es una tarea de riesgo,
eso lo tengo muy en claro.
Confieso que jamás había salido con alguien que pudiese fingir tantos desmayos (ja).
Por momentos yo hice de pulpo, o de arquero,
teniendo que agarrarla con todos los brazos para no caernos ambos,
para no terminar con los baleros partidos, digamos.
También fue divertido despegarla del suelo:
levantándola varias veces como si fuese un trofeo o un vaso con hielo,
el que bebí por todos sus lados.
Conversamos de nuestros contratos
y en muchas cosas estuvimos de acuerdo.
Caminé por su barrio, vestido con zapatos y sombrero, y no sentí tanto miedo.
(Hay algo en esta frase que es tan exacto como poético).
La vi irse a su casa mientras yo cruzaba Entre Ríos,
después me subí a un taxi y al final me quedé dormido.
Mucha gente salió anoche por La noche de los museos;
parte de ese público se encontró, sin buscarlo,
con una obra de teatro callejero*,
improvisado y de bajo presupuesto,
pero así y todo con una buena cuota de profesionalismo.

Agradezco a la producción, iluminadores y
a tan excelentes escritores,
por permitirme ser parte del elenco,
(aunque me hayan dicho que soy un actor de reparto*).
Así y todo,
disfruté de la oportunidad que me dieron.
¡Sepan que voy a seguir intentando*!
*Sonido de aplausos*


A Leila.

*En el lugar preciso en el que nos tiramos al piso ya estábamos fuera de San Telmo, pero había que rimar.
*Lustrados, como hechos lustro. Creo que no existe esa definición. El título del poema contiene la palabra tres porque en un momento, fui advertido de una patente de auto que tenía el triple tres.
*Referencia al vino Perro Callejero que pedimos.
*Supuestamente soy un extra...
*Aparentemente "intentar" es una palabra que digo mucho. No me había dado cuenta de eso, pero tiene sentido, creo que me identifica bastante, la verdad.