Un mensaje reflejado,
en diferentes matices,
con apariencia de viaje,
con apariencia de barco,
sobre el papel más sensible,
que iba tomando coraje.
Un sorpresivo regalo, pero esperado.
Las sutiles ideas, la justeza,
no había una palabra de más en esa nota.
Una simpleza dulce y profunda,
se expresa en detalles.
Gracias por darme este presente,
lleno de brío y deseos.
Lo que el alma me refleja,
es la esperanza del presente,
el que importa:
es la promesa del fuego.
¡Voy a encenderme con todas mi fuerzas!
A las palabras de Sol.