13.8.25

LA CAJA

Vengo embalado
por la situación.
Estoy encajando
cosas
adentro
de cosas;
a una persona
en sus zapatos,
a un empleado
en su rutina
en la oficina,
a un inquilino
en una casa nueva,
a un artista... es difícil encajarlo dentro de su cabeza.
No caben ni haciendo fuerza con un taladro o una prensa.

Antes de ayer estuve en san telmo,
cerca de palermo, también en almagro,
y hoy más temprano,
me fui con la guitarra
a tocar en un teatro, (en la puerta).
¿Y mañana? Veremos.

El mañana
está encajado dentro del calendario
pero nunca lo tenemos.

Quizás algún día averigüemos
por qué las cosas tienen tantas cajas.

Fotos, cuadernos, recuerdos.
¿Será que se puede guardar
el pasado en una caja?

Los presentes,
(los regalos),
a veces vienen en cajas.

¿Y qué pasa
con las frazadas y la ropa de invierno?
con las prendas de otras temporadas
que capaz ya ni usemos,
pero que ocupan cajas.
Una malla roja,
dos musculosas
y un par de ojotas,
eso tengo.

En una mudanza,
todo lo que se pueda,
tiene que entrar en una caja.

Una heladera es una caja que enfría,
una cama es una caja en la que se duerme,
una cocina es una caja en la que se prepara la comida.
Una casa es una caja con varios compartimentos,
con habitaciones, con muebles
que pueden contener más cajas
dentro de otras cajas.

Cuando me fui de lo de mis viejos,
hubo un momento
en el que tuve una caja grande que usaba de mesa.

Tengo una caja de zapatillas
en las que guardo los cds preferidos
y otra caja en la que guardo recitales,
(los tickets, los boletos).

Tendría una caja de sombreros,
pero prefiero tenerlos sueltos.

También tengo cajas grandes transparentes
las de colombraro, viste,
en las que guardo libros onda mayorista.
Algunos, cada tanto
los releo.

En una separación,
lo que te queda
debería poder entrar en una caja.

¿Será que toda la vida hay que estar encajando
en cajas?

Incluso al final, al morir, también,
todo termina en una caja.

El asunto clave es lo que guardamos en el medio.

Lo importante es no vivir acartonados,
ni volverse cuadrados,
ni quedarse encintados
en algún momento indeseado.

La cuestión, creo que es
encajar con lo que se es,
dejando siempre un espacio
para algo nuevo.