20.1.25

OYE (VOLE LOVEM) /FLORECERES

Claridad
para andar por la penumbra, viendo,
y gravedad
que me lleve hasta mi propio infierno,
y regresar,
con una mirada sutil.
Y no perder la esperanza,
y no perderse en la esperanza
sin probar  
otro camino más gentil.

Y en esta historia
no sufrirán penas de gloria
los caminantes al subir.
Desde este instante,
andaremos sólo adelante,
pisando firme en el jardín!
El final es diferente si

¡florecen
esas caras
de la gente
que nos viene a acompa-ñar!

Ya lo veo (ya los veo)
con el pasto, apareciendo entre los dedos.
Ya lo veo (ya los veo)
¡con la esperanza, apareciendo entre los dedos!

Y no perder la esperanza,
y no perderse en la esperanza, ya no más.

¡Y no perder la templanza,
y no perderse en la esperanza, ya no más!

(Canción)

Inspirada en y dedicada a Eurídice y Orfeo.
También a los permisos de Hades, el dios del inframundo.
Tenía la melodía dando vueltas. El finde me llegó una idea a través de una película que hablaba sobre esta leyenda mitológica, trayendo la pregunta de si sería posible que esta historia pudiese tener un final diferente.
ESO MISMO está pasando acá.
Y no, no pretendo anular el mito original, el dolor y el final. Justamente eso mismo es la experiencia, la que lleva a que esta vez pueda resultar de una manera diferente. Es una posibilidad.