Mientras la carne todavía está fresca,
¡da pelea!
a los gusanos y a las moscas,
sin demora.
Tu sangre es jóven,
no la desmerezcas,
no desperdicies ni una gota
en batallas idiotas,
no importa
que así lo quieran.
No cedas, no caigas
en trampas,
en moldes,
animate
a producir desorden,
que hay mucha magia ahí.
No te dejes llevar por las palabras,
por nadie más,
ni por mí;
la única entidad que te guía
y te guiará
es esa corazonada colorida:
buscala,
oíla,
porque es tu máxima aliada.
¡Amplificala!,
para que otres también le oigan.
¡Conducila,
dirigila
mas allá del tórax
hacia tu gloria,
nunca te olvides
que sos protagonista de tu propia historia...
y es por tiempo limitado,
al fin y al cabo,
estos cuerpos alquilados
vuelven a su orígen
y nosotros, quién sabrá.
Todo lo que tenemos
es este momento
y la fugacidad.
"Fuimos, somos y seremos
polvo de estrellas".
(Albedo)