Estoy desayunando melón
así empieza el nuevo año
en realidad empecé brindando,
y después seguí jugando
al juego de beber shots
de una bebida poderosísima,
más que el tequila, que el whisky, o el ron.
Quizás por eso después terminé caminando tanto,
más de treinta cuadras,
solo, a la madrugada;
es que quería empezar durmiendo en mi cama,
bajo mis sábanas,
y en mi colchón.
Me hubiese gustado no tener un dejo de resaca,
la que hubiese sido peor si no metía esa caminata.
Anoche perdí demasiadas partidas en las cartas.
Empecé como un campeón, pero después cambió la racha.
Sinceramente no sabía que Sofía era tan buena...
Estoy sintiendo admiración.
Y yo me puse la camiseta de la selección.
Otro año que empiezo con la camiseta puesta,
la nueva, la que dije que era fulera.
Pero al final me convenció,
jaja. Es que realmente me queda muy fachera.
Comienzo de año y todavía no tengo stock de modestia.
Lo único que tenía en la heladera era medio melón,
un par de botellas de agua y una vela.
Me llevé a marzo la materia 'planificación'.
Las decisiones me llevaron a seguir caminando.
Mi ciudad, hecha una seda,
cada cuadra, todo en calma;
y yo que soy tan camaleón,
me camuflé como ella.
Buena manera,
hermosísima,
de transitar esta era.
Hoy me está sabiendo a fruta fresca.