¡Arderá
el cosmos más allá de lo imposible,
no importa que nuestros cuerpos estén deshechos,
no podemos darnos nunca por vencidos!
Vamos a movernos a la velocidad de la luz,
y a levantar nuestros puños hasta el infinito,
despertando finalmente hasta el último de los sentidos.
Sin importar que caigamos incontables veces,
volveremos a levantarnos una y otra vez. Por ella.
Ése el valor que los caballeros tanto cuidamos.
¡Nuestra misión tras la armadura es avanzar siempre
por el sendero luminoso que dibujan las estrellas!
(Salvar a Athena)