Tenerte tan cerca y no tenerte.
Nunca te tendré:
mi querer es libertad.
¡Soy la casa y te espero!
Ave roja,
el ventanal ya abierto.
¡Soy la casa y te quiero!
Llegaste hasta mí, alumbrándome,
cantando tu canción...
Sos tan radiante.
¡Sos la casa,
el pájaro
y el mismísimo cielo!
A Noe.