Vengo a contarles algo, eso que nadie sabe:
Los niños están bien, sanos y salvos.
Sin embargo, ustedes, quienes fracasaron en su engaño...
debieron haberme dado aquello que acordamos.
Incumplieron nuestro trato y serán sancionados.
Para su mala suerte, seré la peste, la muerte, el tirano,
el castigo.
Seré recordado y odiado.
Pero no reniego.
Por otro lado,
espero sepan entender que en aquel acto,
que mal llamaron 'despiadado',
les evité pasar por el calvario
y les mostré un mejor camino
con nuevos sonidos
a les infantes.
¡Ahora ustedes,
preparen sus oídos!
Inspirado en "El flautista de Hamelin".
Final alternativo.