16.11.25

SALDANDO

Anuncian tormenta
y nunca pude impermeabilizarme la cabeza.
Debo estar pagando las consecuencias
de alguna deuda
antigua, me suena,
de la que no quise darme cuenta,
y no me están dando
las cuentas, los saldos.
No llego, no estoy llegando.
Tenía los bolsillos llenos
de sueños,
y los bolsillos agujereados
de tanto
cargar con su peso.
Estuve andando,
y algunos los fui perdiendo,
pero no me siento más liviano,
por el contrario,
hoy me están pesando demasiado
los espacios,
y el hecho
de no haber llegado a completarlos.
Quizás no lo debo haber querido demasiado.
La verdad es que no lo entiendo,
pero por otro lado lo entiendo.
Ahora les estoy pidiendo perdón a mis sueños,
sé que les falle en grande.
Aunque ustedes también se equivocaron
conmigo, cuando me eligieron
como envase,
siendo yo quizás tan pequeño,
aunque no tan pequeño,
más bien tan agrietado
tampoco es eso,
es por lo inestable.
Tengo el vaso demasiado lleno
de aire,
si, pero tengo la sed
y el control del balance.
Tengo el empeño,
pero bueno;
capaz veremos...