9.3.23

CALLES TOMADAS

en las provincias en el centro en el conurbano y en rosario 
los narcos 
están metidos en el asfalto 
pegados en las manos de les pibes 
de 38 y de 9 años *
de más años y de menos años 
padres hijos y hermanos 
todos podridos por un sistema totalitario 
de ladrones de oportunidades 
que roban calles 
y matan sueños 

pero llegan amigables 
para que entres en el juego 
trabajo en consti y los veo 
resultan quemados 
como zombies 
con la cabeza quemada 
quemando el suelo por consumir 
veneno 

y si un día un transa se muere 
aparece de inmediato alguien nuevo 
porque no desaparece 
la cabeza del gusano 
del narco multimillonario en su velero 
comprado con la sangre de este pueblo olvidado 

no quieren que te diga que te quieren cayendo 
y que te tiran para abajo 
con todo un sistema complejo 
noticieros 
justicia 
industria farmacéutica 
altos mandos 
y es fácil conseguirlo
de hecho 
porque es tristísimo y deprimente 
ocupar un calzado tan pesado 
y vivir en un mundo enfermo 
 que de autocontagia 
y se abandona la persona 
que cree que está sola 
o capaz que siguen a personas peligrosas 
sólo para estar acompañados 
y terminan ídos 
perdidos 
desconectados 
atados a un círculo vicioso peligroso 
del que casi no se puede salir ilesos 
sin pagar el precio demasiado caro 

esos a quienes critico no son tus amigos 
y yo tampoco soy tu amigo 
pero espero que lo entiendas 
y que encuentres la manera de mantenerte a flote 
y que puedas tratar de estar unido a tu camino 
y a tu círculo genuino 
para que crucemos este infierno 
y puedas finalmente ser feliz en tu vereda 
eso pienso eso quiero por eso peleo


*Calibre 38 y 9 mm.
Deseo que la gente pueda andar tranquila por las calles, a cualquier hora, con las mentes limpias.

LA PRUEBA, EL CURSO

Ok, saquen una hoja, 
voy a tomarles exámen: 
¿Me pueden decir 
qué fue 
lo qué aprendieron 
a partir 
de la pandemia? 
¡No puede ser que no hayan aprendido a sumar de verdad! 

Los números no paran de hablar y de hablar, 
y hay palabras que cuentan 
a ciencia cierta,
sobre el bien y el mal. 
Hay pistas avisando 
de todo el desastre que puede llegar a pasar,
si no aprendemos a cuidar, 
o mejor dicho, 
si no hacemos algo distinto 
a lo que venimos haciendo, 
sin parar,
desde que volvimos; 

porque estamos fingiendo 
como que no pasó nada, 
que esto es lo mismo 
y seguimos yendo.

Capaz sea el negacionismo a partir del miedo, 
o ese maldito factor de acostumbramiento 
que nos mantiene quietos, 
mientras el mundo se prende fuego 
sobre un cenicero, 
teniendo muchísimos matafuegos 
que ya pasaron de su fecha de vencimiento, 
y además también tenemos mucho hielo,
pero seguimos prefiriendo meterlo en un vaso, 
mientras grabamos un video en vivo 
para que lo vean los hijos 
de algún insecto que heredará el mundo, 
si es que no estamos dispuestos
A CAMBIAR EL CURSO, DE INMEDIATO.
 
Acá hay un dios todopoderoso, abajo mío, 
que me dice que quizás nos deba quitar 
algo todavía más valioso, 
para que reaccionemos 
y entendamos 
que el valor de la humanidad 
es inmaterial. 

Hicimos ese curso acelerado 
de supervivencia, 
que se hizo viral, 
que duró más de la cuenta,
y por un momento nos dimos cuenta 
que un abrazo valía más que un celular,  
más que un Bitcoin o que un Ethereum,
y ese es un detalle importante,
porque no hay que olvidarse,
que todavía no vivimos la caída del mundo digital,
y ese día el mundo se puede llegar a desmoronar,
y nadie te va a venir a salvar, 
ni yo, ni la nueva inteligencia artificial, 

¡pero creeme 
 que yo 
te quiero!, 

capaz no te conozco pero yo te quiero 
y quiero asegurarme que vas a estar bien, al final, 
que vas a salir de tu lugar, 
que vas a cruzar una puerta y vas a ver 
si hay alguna manera de mejorar 
un poco, todo. 

No esperés una solución mágica del cielo, 
ni de este poeta que tampoco es tu maestro. 
Yo solamente vengo a molestar un poco en su hora libre. 

Y no quiero irme sin antes 
darles aliento y decirles, 
que en este exámen no existe un puntaje perfecto, 
aunque si hay que superar pruebas...
pero se promociona con simples hechos, 
con acciones y gestos 
hasta los más sutiles y sencillos, 
si son sinceros, 
como estos versos. 

A toda la clase, le digo,
¡quiero que sepan que 
en ustedes confío, a pleno! 

Uff...
miren la hora...
...salgan al recreo,
¡vayan a jugar al patio!



PD/ nota de autor: sos un 10.