27.2.15

VENUSA

Astro viviente,
yo vi tu aparición en el borde del alba.
La preciada ensoñación,
La soñada conjunción.
Ahí estabas.

Nada es casual,
no lo parece:
ni el día, ni el planeta, ni la palabra. 

Toda tu presencia revelada,
por primera vez.

Y despertaba,
se transformaban,
con el naciente resplandor.