Pudo ser casualidad:
las estrellas se alinearon
en un espectacular acto,
como en un sueño dirigido,
haciéndose posible ese milagro,
lográndose así "el efecto deseado".
"Cuánta belleza", ¡cuánta grandeza!
en esa extraña ingeniería natural,
en esa Máquina De Hacer Flores.
Van preparando sus motores,
de sonidos diamantinos,
con su singular naturaleza.
Radiante esfera musical,
nuestros planetas están
cada vez más cerca.
A “las estrellas”,
Brandon Flowers y Florence Welch.