20.10.20

POESÍA INCONCEBIBLE

Te pido que me ignores,
no escuches este silencio ensordecedor,
no intentes caber en el completo vacío,
no te metas a esta saturación,
no me obedezcas nunca.

Me dicen que estoy loco por desatar tanta cordura.
Todo concuerda.

Cuando me convertí en el máximo exagerador del mundo,
fundé mi propia sociedad personal,
secreta, escondida a simple vista,
donde no fui admitido por ser considerado
desconsiderado ¡e impredecible!
¡Qué insulto más amable!

Traigo conmigo lo no-poseíble.
Regalo perdición, altibajos,
y contradicciones afines.

La poesía me dio lo inconcebible,
con sus verdades, falsamente ciertas,
difusiones difusas, incomprobadas e
incuestionables, aunque discutibles,
la exactitud de todos los misterios,
la vaguedad de todas las certezas,
superando, así, lo inalcanzable.

Te confieso lo manifiesto:
Hallo satisfacción en el inconformismo,
produzco incomodidad porque es mi confort favorito.

En este sin parar irregular,
de calma arrasadora,
la lágrima feliz, solloza, trovadora.

Por agridulce que sea lo tragicómico,
amamos odiar
los dolorosos placeres.

Mis ajen@s,
con esta gran humildad que poseo,
con intrincada precisión, les expreso
este fastidioso entretenimiento,
a riesgo, seguramente,
a pesar de elevar
el grado de susceptibilidad de les eufemistas,
me declaro un descarado,
que se jacta del simple acto
de poetizar,
de una manera o de otra,
de estar
en pos de ir en contra.