12.3.26

II POEMA (EL AMOR DE ESTE MUNDO)

No muere el llamado de amor
ni al cruzar la puerta.
Llamo y llamaré,
desde hoy te llamo y llamaré,
y desde acá, yo esperaré 
a que llegue el llamado (del amor de este mundo) hasta vos. 

A Alejandra Pizarnik, 
como réplica del POEMA II.
Volví de una caminata y me encontré haciendo zapping en el hotel de La Bristol, después de subir alguna foto del museo municipal. Venía fascinado con la casona, llena de obras de Castagnino y con la habitación dedicada a un gran piano de tapa negra. Le saqué una foto y la publiqué en ig acompañada de una canción de Muse, lo que me pareció una decisión rara porque acostumbro subir canciones más famosas de los compositores de nombres pomposos u otros grandes autores. 
Me detuve en Canal á, en el documental de Pizarnik, que casualmente se escuchaba una voz en off, acompañada de cortinas musicales pianosas de la banda de rock que mencioné. Dejé el control remoto y me recosté un momento a ver el programa. 
Además del encuentro sonoro con el documental, hubo una coincidencia geográfica con imágenes de Alejandra en Mar del Plata en la misma playa que me encuentro. Por eso no vi más opción que detenerme y prestarle toda la atención. ¿Sesgo de confirmación? Seguramente, también. Pero aún con todo mi escepticismo, llevo conmigo un espíritu inquieto que también danza con la poesía como la ola que se mece y que golpea incansable en la escollera.

POEMA II

No importa si cuando llama el amor
yo estoy muerta.
Vendré.
Siempre vendré
si alguna vez
llama el amor.

MARDEL

Encontrar su piel en mi arena,
trasmutar mi sal con su agua.
Visitar a la ola, que le encanta 
este juego de insistir y escapar;
tan sutil, por seguir y llegar. 

Aprender a firmar con pincel, al volver.
Aprender a descansar.

¿Será posible despertar,
bebiendo tragos desde la raíz?
Suena posible si nado más.

LA SELVA

Falso, falso, falso,
todo en nuestro mundo es falso:
Nuestra comida es falsa. 
Nuestras noticias son falsas. 
Nuestros políticos son falsos. 
El sistema financiero es falso.
Nuestra historia es falsa. 
Incluso nuestro pueblo es falso.
La realidad en su constructo, es falsa.
Una ilusión.
Una ilusión que te hace querer más,
que te vuelve inservible si no lográs 
ser un lacayo 
de la puta causa. 
Pero cuando te lográs desconectar 
de todo, hasta de tu mente,
después de que tu mente se silencie
y tu alma se despierte,
y pueda percibir desde lo profundo de la selva,
será ahí 
cuando todo se armonice y hay grandeza. 
Luego será el ruido el que recuerda 
que la quieren destruir, 
y será ahí, es ahí 
cuando tenemos que salir 
a defenderla. 


Sacado de un diálogo entre dos personas que no conozco. Yo simplemente me metí y las adherí. Capaz adorné un poco, también; no demasiado, algún cuadro o florero, quizás.