Mirame,
brillá como los soles,
apuntame
con tus ojos de bombones,
encandilame,
encegueceme,
y llevame hasta ahí:
guiame.
Hablame, regalame
tu sonrisa frutal.
Dale, decime que sí,
y reí.
¡Tentame más!
A Marysol.
Este poema se escribió cuando nos conocimos.