Una puerta nos aísla
del ruido ambiental,
de las ausencias,
de todo el mundo.
Nos dejamos llevar
por un único deseo.
Nos llevan hasta llegar
a un lugar nuevo,
un espacio nuevo
donde sonamos
y vivimos,
al unísono.
Vivir en melodías,
en la verdad,
en poesías.
Es transformarse
en arte.
El alma universal,
infinitándose:
"unisonando”.
A Pentacromía.