me desconecté de internet
y viajé,
llegando finalmente hasta San Pedro.
Y ahí me relajé,
no como esa vez
en que el ascensor se quedó en el medio
y me dio miedo medir la distancia al suelo.
Si, suelo ser así de estratégico en momentos dramáticos.
Aunque le quito el peso al hecho cuando pienso
que ya me caí alguna vez por ese hueco:
Me estoy refiriendo a ese tramo
en el que nos estamos durmiendo
o sino dentro del sueño mismo,
¡cuando de repente es para abajo!
¡El sobresalto,
el pataleo,
la agitación!
Ahora, volviendo.
Ya, volviendo, me sentí acompañado
por una bandada de nubes
que me iban saludando,
quizás tratándose de un buen gesto suyo,
pero puede ser, también,
que se estaban asegurando
de que me estuviera yendo.
De cualquier manera, no las culpo por eso,
al contrario, me parecería un acierto.
Las estuve admirando,
en su andar lento,
mientras se iban diluyendo en el firmamento,
y puede ser que ellas también hayan podido ver
como yo también me voy desarmando,
porque somos lo más cercano al infinito,
el más claro ejemplo
de que el universo se está esparciendo,
y eso es tan fantástico,
por el simple hecho de querer imaginarlo
y que no me quepa en el cerebro
tamaña expansión.
Es difícil tratar de dimensionarlo,
pero podría intentarlo.
Me gusta creer que puedo representarlo
como si fuese una especie de... carrousel,
empujando desde el centro a más no poder,
y en el medio de ese objeto mecánico,
un motor con la energía del sol,
orbitado por un caballo blanco,
que está siendo movilizado
mientras se iban diluyendo en el firmamento,
y puede ser que ellas también hayan podido ver
como yo también me voy desarmando,
porque somos lo más cercano al infinito,
el más claro ejemplo
de que el universo se está esparciendo,
y eso es tan fantástico,
por el simple hecho de querer imaginarlo
y que no me quepa en el cerebro
tamaña expansión.
Es difícil tratar de dimensionarlo,
pero podría intentarlo.
Me gusta creer que puedo representarlo
como si fuese una especie de... carrousel,
empujando desde el centro a más no poder,
y en el medio de ese objeto mecánico,
un motor con la energía del sol,
orbitado por un caballo blanco,
que está siendo movilizado
por la emoción propia del juego.
Aterrizo y me bajo
en el centro,
en el microcentro,
salgo a caminar hasta la plaza del congreso,
mientras el día sigue nublado,
y sigue siendo primero de enero,
y el universo se sigue expandiendo,
y yo sigo sintiendo el movimiento espacial
a través de los átomos.
Hoy estoy llegando
salgo a caminar hasta la plaza del congreso,
mientras el día sigue nublado,
y sigue siendo primero de enero,
y el universo se sigue expandiendo,
y yo sigo sintiendo el movimiento espacial
a través de los átomos.
Hoy estoy llegando
a la conclusión
de cuan aburrido sería el cielo
si no existiesen los días nublados:
Ese gran lienzo pintarrajeado,
intervenido por aerosoles multicromáticos,
nada estáticos,
vigilados por el calendario de acero,
al ritmo del galope universal
e n n u e s t r o e s p a r c i m i e n t o .
de cuan aburrido sería el cielo
si no existiesen los días nublados:
Ese gran lienzo pintarrajeado,
intervenido por aerosoles multicromáticos,
nada estáticos,
vigilados por el calendario de acero,
al ritmo del galope universal
e n n u e s t r o e s p a r c i m i e n t o .