todo en nuestro mundo es falso:
Nuestra comida es falsa.
Nuestras noticias son falsas.
Nuestros políticos son falsos.
El sistema financiero es falso.
Nuestra historia es falsa.
Incluso nuestro pueblo es falso.
La realidad en su constructo, es falsa.
Una ilusión.
Una ilusión que te hace querer más,
que te vuelve inservible si no lográs
ser un lacayo
de la puta causa.
Pero cuando te lográs desconectar
de todo, hasta de tu mente,
después de que tu mente se silencie
y tu alma se despierte,
y pueda percibir desde lo profundo de la selva,
será ahí
cuando todo se armonice y hay grandeza.
Luego será el ruido el que recuerda
que la quieren destruir,
y será ahí, es ahí
cuando tenemos que salir
a defenderla.
Sacado de un diálogo entre dos personas que no conozco. Yo simplemente me metí y las adherí. Capaz adorné un poco, también; no demasiado, algún cuadro o florero, quizás.
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