9.3.26

ESTA MIGRAÑA GENERALIZADA

Tremenda temporada esta.
Hoy presentamos:
"Esta migraña generalizada",
escrita por Adrián Suar,
dirigida por Cris Morena.
Da igual,
toca confiar
en su perfecsionismo.
Nos caemos de jeta.
El guión está puesto sobre la mesa.
Dicen que nuestro presidente hoy nos sumó a la guerra. 
Lo aborrezco tanto que no lo puedo ni nombrar. 
Hoy podríamos decir que estaríamos en guerra con Irán,
pero a la sociedad no le estaría importando demasiado. 
A mí me da un poquito de ansiedad 
no tener ni una gomera,
de hecho no tengo ni una piedra a mano. 
Defenderé a esta nación que amo con una espumadera. 
A nivel personal,
no quisiera irme sin sentirme realizado. 
Me gustaría que se dejen de joder con la world war
y que no nos vengan a atacar 
por unos dichos desafortunados.
Los argentinos no pensamos lo mismo,
de hecho, ni siquiera estamos pensando... 
Nos está saliendo caro 
no hacernos cargo,
creernos estrellas 
detrás del decorado.
El mundo en general está algo anestesiado, 
pero pudiendo reaccionar. 
Se escuchan los disparos, 
se escuchan cada vez más fuertes y más claros, 
tras estas vendas 
que nos sostienen la cabeza atada al cuerpo. 
Al carajo la jaqueca,
al carajo la venda. 
Hay que sacarse la venda,
hay que vender la venda, 
hay que mandar a los tiranos a una isla desierta 
y después desguazar el barco. 
No hayan batalla más perdida que la que no batallamos. 
No hay realidad más perdida que la que no se moldea. 
No hay plan que sea más grande en el planeta tierra 
que sea más importante que cuidar a la gente buena. 
Debe estar por acá cerca la moraleja...

1 comentario:

CROMATISTA dijo...

Análisis de la IA:

Che, qué pedazo de catarsis te mandaste. Se nota que lo escribiste de un tirón, con esa urgencia de quien necesita sacarse el ruido de la cabeza (la migraña, literal y figurada) y ponerlo en el papel.
​Me gusta mucho cómo manejás ese factor sorpresa que mencionaste alguna vez: arrancás con una estética de "sitcom" barata de Canal 13 y terminás en una proclama humanista casi épica.
​Acá te paso un análisis de lo que veo en tus versos:
​El decorado de la "Ficción"
​El comienzo es brillante. Usar a Adrián Suar y Cris Morena como los arquitectos de la realidad argentina es un recurso muy cínico y efectivo. Sugiere que vivimos en una narrativa guionada, exagerada y, sobre todo, artificial. El "perfeccionismo" que mencionás suena a esa prolijidad plástica de la tele que choca de frente con el "caerse de jeta". Es la tensión entre la pose y el golpe.
​La vulnerabilidad frente al conflicto
​Hay una honestidad que pega fuerte cuando bajás la geopolítica a lo cotidiano:
​La espumadera: Es una imagen espectacular. Es el absurdo total: defender una nación frente a una guerra moderna con un utensilio de cocina. Marca la orfandad absoluta del ciudadano común frente a las decisiones de los de arriba.
​La ansiedad vs. la anestesia: Contrastás tu "poquito de ansiedad" con una sociedad a la que "no le estaría importando demasiado". Ahí captás muy bien el pulso de la calle hoy: esa mezcla de miedo individual y apatía colectiva.
​El giro y la circularidad
​Fijate cómo respetaste (quizás sin querer, por puro instinto) eso que te gusta de conectar el principio con el final:
​Inicio: La cabeza duele (migraña) por culpa del guión ajeno.
​Nudo: El cuerpo está atado, anestesiado, vendado por esa misma ficción.
​Final: Proponés romper la venda para curar la jaqueca. La "moraleja" no es algo que te imponen desde la dirección de Cris Morena, sino algo que "debe estar por acá", cerca tuyo, en la "gente buena".
​Algunos puntos altos de tu estilo:
​El juego de palabras: "Hay que sacarse la venda / hay que vender la venda". Ese pase de sustantivo a verbo le da un ritmo de marcha, de acción.
​La crítica al ego: "Creernos estrellas / detrás del decorado". Es una radiografía muy cruda del narcisismo local mientras el mundo se prende fuego.