"La vida de les poetas es ardua y es compleja,
por momentos se padece y otras veces se festeja".
Cito todo un poema dentro de otro.
Hágase lo que se quiera, acá no hay reglas.
Tenemos una vida como el resto,
tenemos las mismas vueltas en la oreja,
la diferencia es que nosotres hacemos ésto.
Nos exponemos frente a un espejo que parece neutro,
pero al otro lado están ustedes.
Lo sabemos, e igual nos confesamos:
les consideramos.
Escribimos adrede,
drenamos fuerte,
imitamos a las fuentes
que nos enseñan el arte de adornar y salpicar.
28.11.19
11.11.19
EMBRUJO
No le saco la ficha,
no termino de amoldarme,
no termino de afirmarme que enseguida me fusilan,
no paro de confesarme que me dan con guillotinas,
y me cuelgan.
Me prenden en la hoguera
antes de contar que soy el brujo al que vinieron a quemar.
¿Acaso creyeron que acabarían con mi vida
usando sogas y cuchillas,
que al dejarme en carne viva, así de fácil pararía?
Están mal.
Como verán, sigo acá,
quemado y en cenizas,
cortado, como papel picado,
atado de pies y manos
sin poderme liberar
de los pesados candados,
(o así parecería),
deteriorado del desgaste
de intentar e intentar estar a salvo,
¿en vano?,
mutilado y ya sin las partes,
desintegrado,
pero pudiéndome parar,
en sentido figurado.
Hay un motivo
para saberme aún entero,
porque no soy la vida
de este brujo, ni el humano,
ni los pasos que me guían.
¿Acaso lo sabían?
Éste es el truco:
¡yo soy la brujería!
no termino de amoldarme,
no termino de afirmarme que enseguida me fusilan,
no paro de confesarme que me dan con guillotinas,
y me cuelgan.
Me prenden en la hoguera
antes de contar que soy el brujo al que vinieron a quemar.
¿Acaso creyeron que acabarían con mi vida
usando sogas y cuchillas,
que al dejarme en carne viva, así de fácil pararía?
Están mal.
Como verán, sigo acá,
quemado y en cenizas,
cortado, como papel picado,
atado de pies y manos
sin poderme liberar
de los pesados candados,
(o así parecería),
deteriorado del desgaste
de intentar e intentar estar a salvo,
¿en vano?,
mutilado y ya sin las partes,
desintegrado,
pero pudiéndome parar,
en sentido figurado.
Hay un motivo
para saberme aún entero,
porque no soy la vida
de este brujo, ni el humano,
ni los pasos que me guían.
¿Acaso lo sabían?
Éste es el truco:
¡yo soy la brujería!
a las
11:11
DIMENSIONADA
Un gran puño
presiona
todo mi cuerpo horizontal
sobre mi cama
con una fuerza imparable.
Sufro una embestida,
una paliza.
Siento sus nudillos
como yunques con espinas,
sobre mi pecho,
entre mis costillas.
No respiro
y me hunde,
como en nubes de azufre,
más y más densas,
hasta la asfixia.
Me confunde
tanto ensañamiento.
No puedo entender,
No puedo detener,
lo que no sé qué es.
Con vehemencia me sujeta,
me revolea al suelo,
me levanta en vuelo
como si fuera un muñeco.
Me desespero
y me mareo.
Golpeo en seco las paredes,
y le duele al cemento.
Me aprisiona
en una esquina a oscuras,
haciéndome dudar hasta de mis sombras,
que me abandonan,
(o se las queda entre sus huellas).
De repente,
un movimiento me devuelve la razón,
pero no lo festejo.
Recupero mi estatura,
mientras la figura me suelta
en un agujero,
y después se va
perdiendo
en el intento
de molerme hasta los huesos.
Y ahora
me empieza
a doler
la ausencia
de la anestesia,
de querer
o de pensar
fuera de escala,
aquel instante gigante
que/é me noqueó
sin saber
porque/é
no estaba a la altura.
presiona
todo mi cuerpo horizontal
sobre mi cama
con una fuerza imparable.
Sufro una embestida,
una paliza.
Siento sus nudillos
como yunques con espinas,
sobre mi pecho,
entre mis costillas.
No respiro
y me hunde,
como en nubes de azufre,
más y más densas,
hasta la asfixia.
Me confunde
tanto ensañamiento.
No puedo entender,
No puedo detener,
lo que no sé qué es.
Con vehemencia me sujeta,
me revolea al suelo,
me levanta en vuelo
como si fuera un muñeco.
Me desespero
y me mareo.
Golpeo en seco las paredes,
y le duele al cemento.
Me aprisiona
en una esquina a oscuras,
haciéndome dudar hasta de mis sombras,
que me abandonan,
(o se las queda entre sus huellas).
De repente,
un movimiento me devuelve la razón,
pero no lo festejo.
Recupero mi estatura,
mientras la figura me suelta
en un agujero,
y después se va
perdiendo
en el intento
de molerme hasta los huesos.
Y ahora
me empieza
a doler
la ausencia
de la anestesia,
de querer
o de pensar
fuera de escala,
aquel instante gigante
que/é me noqueó
sin saber
porque/é
no estaba a la altura.
a las
0:00
10.11.19
KHRUANG CHARM BANG BINS
this curve
it's an escape route
it's an escape route
towards the unknown
come to see
our hips
bending
you keep it up
i went on like this
beneath the bass
feeling the swing
rolling down the ears
with virtuosisms
and rhythms
and beats
and claps
and weird bangs
and hymns
the gang is prepared
to charm us
A Khruangbin, tras su paso por nuestro país.
¡Les adoré!
come to see
our hips
bending
you keep it up
i went on like this
beneath the bass
feeling the swing
rolling down the ears
with virtuosisms
and rhythms
and beats
and claps
and weird bangs
and hymns
the gang is prepared
to charm us
A Khruangbin, tras su paso por nuestro país.
¡Les adoré!
a las
23:30
5.11.19
LE IBLE
Entré a la habitación y una luz cruzó conmigo.
¿Qué otra confirmación necesito para creer en lo que digo?
Un mazo, un martillo, una mano.
Un lazo, un ladrillo y un llamado,
desde lejos, a través de un espejo,
trae consejos.
Los recibo. Espero poder tomarlos.
Estoy intentando sentirme convencido.
¡No necesito más que ésto para creer en lo que vivo!
Y ahí vamos, avanzando, hacía lo desconocido,
dejando atrás lo que aquieta, lo oscurecido, sin miedo.
Me siento acompañado, ¡si la luz viene conmigo!
Gracias a Jenny, por conducirme,
a la distancia, desde San Pablo, Brasil,
a mí, conmigo mismo.
Gracias a Fede, mi amigo por venirse desde allá.
Gracias también a otras personas que aparecieron en distintos momentos:
Maga, Sole, Dani e Isabel.
¿Qué otra confirmación necesito para creer en lo que digo?
Un mazo, un martillo, una mano.
Un lazo, un ladrillo y un llamado,
desde lejos, a través de un espejo,
trae consejos.
Los recibo. Espero poder tomarlos.
Estoy intentando sentirme convencido.
¡No necesito más que ésto para creer en lo que vivo!
Y ahí vamos, avanzando, hacía lo desconocido,
dejando atrás lo que aquieta, lo oscurecido, sin miedo.
Me siento acompañado, ¡si la luz viene conmigo!
Gracias a Jenny, por conducirme,
a la distancia, desde San Pablo, Brasil,
a mí, conmigo mismo.
Gracias a Fede, mi amigo por venirse desde allá.
Gracias también a otras personas que aparecieron en distintos momentos:
Maga, Sole, Dani e Isabel.
a las
23:30
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