11.11.19

EMBRUJO

No le saco la ficha,
no termino de amoldarme,
no termino de afirmarme que enseguida me fusilan,
no paro de confesarme que me dan con guillotinas,
y me cuelgan.
Me prenden en la hoguera
antes de contar que soy el brujo al que vinieron a quemar.
¿Acaso creyeron que acabarían con mi vida
usando sogas y cuchillas,
que al dejarme en carne viva, así de fácil pararía?
Están mal.

Como verán, sigo acá,
quemado y en cenizas,
cortado, como papel picado,
atado de pies y manos
sin poderme liberar
de los pesados candados,
(o así parecería),
deteriorado del desgaste
de intentar e intentar estar a salvo,
¿en vano?,
mutilado y ya sin las partes,
desintegrado,
pero pudiéndome parar,
en sentido figurado.

Hay un motivo
para saberme aún entero,
porque no soy la vida
de este brujo, ni el humano,
ni los pasos que me guían.
¿Acaso lo sabían?
Éste es el truco:
¡yo soy la brujería!

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