2.8.25

ARGENTINÍSIMO

Te cambio
cualquier moneda por el peso,
por el peso de este cuerpo.
(Pensaste seguro que estaba afirmando algo re de termo).
¡Mirá cómo me cebo!:
Me la re banco,
soy argento y bien porteño,
viví en el barrio y en el microcentro,
prefiero mil veces el mate amargo,
y puteo a cada rato, cuando me enojo y cuando estoy contento,
soy agrandado porque estoy arriba del promedio.
Te digo lo malo pero también tengo lo bueno,
creo que soy solidario, bastante agradecido,
me manifiesto en pos de los derechos, 
a quienes defienden a terceros, los aplaudo,
y defiendo el voseo como si fuera un granadero,
y amo estos colores como si los hubiera yo pintado.

En esta época de guiso y vino tinto,
me siento
orgulloso de haber nacido en territorio argentino.
Escribo este texto a unas cuadras del obelisco,
con el ruido celestiblanco de fondo
de algún bocinazo y gente hablando a los gritos.

En otro momento,
hubiese querido que sientas lo mismo;
transmitirte mi argentinismo.
Hoy, para serte honesto,
me estaría chupando sencillamente tres huevos.


Publicado desde el bar La poesía.

No hay comentarios: