LA
Obra
MÚSICA Risueña
CALMA Poseélas
A Hechizos
LAS Encanté
BESTIAS Obedezcan
El mito de Orfeo, inspirado en.
“Música delenit bestiam feram”.
(Poema iluminado)
12.5.17
9.5.17
UN AVE AZUL
Nacer de nuevo,
la ceniza me volvió a formar.
Todo el horizonte espera por mí,
me espera el sol:
¡Que empiece el vuelo!
Un ave azul
incendió
con su color el sentimiento universal.
(Canción)
a las
22:30
4.5.17
3.5.17
EL HOMBRE DE TAURED
Crucé
la frontera y no hubo forma de volver.
Los viajantes me llamaron a mí “El hombre de Taured”,
como si se tratara de algo extraño. No lo pude entender.
Tampoco nadie pudo explicarme lo que vendría después...
Fue un vuelo como cualquiera.
Como de costumbre, dormí una larga siesta:
había puesto un abrigo debajo de mi cabeza,
y tuve un sueño vivo que rozaba la demencia.
Al llegar, recuerdo que palmeé mi cara para despabilarme.
Caminé despacio fuera del avión, busqué mi equipaje,
mientras pensaba en las tareas que ocuparían la tarde,
sin sospechar que nada sería otra vez como fue antes.
Me acerqué a la recepción y mostré mis documentos:
El personal los revisó... y comenzó a verse algo inquieto.
Llamó a las autoridades. Lo re-chequearon y me dijeron
no había registros de mi país... que no existía para ellos.
–Debe haber algún modo de esclarecer esta situación–,
les dije. Presenté mi pasaporte y la identificación,
puse mi dedo en el mapa, les mostré la ubicación
de Taured, pero ninguno en esa oficina, me creyó.
Y comenzaron a cuestionar cada una de mis palabras,
creían que era parte de una gran farsa elaborada.
Yo también tuve esa idea... Nadie entendía nada.
Pensé también que no desperté bien a la mañana...
Después de darle vueltas y más vueltas a este caso,
me llevaron hasta un hotel y me mantuvieron encerrado
hasta que alguien pudiese esclarecer qué estaba pasando.
Supe que nada pasaría, así que desaparecí sin dejar rastro.
Ahora, lo que nunca nadie supo es lo difícil que fue continuar:
tuve que aceptar la idea de que ya no había manera de regresar,
que nadie entendería en absoluto esas cosas que tuve que pasar
y que no hay lugar en el mundo al que llamaré otra vez “mi hogar”.
Inspirado en la leyenda urbana de “el hombre de Taured”.
Los viajantes me llamaron a mí “El hombre de Taured”,
como si se tratara de algo extraño. No lo pude entender.
Tampoco nadie pudo explicarme lo que vendría después...
Fue un vuelo como cualquiera.
Como de costumbre, dormí una larga siesta:
había puesto un abrigo debajo de mi cabeza,
y tuve un sueño vivo que rozaba la demencia.
Al llegar, recuerdo que palmeé mi cara para despabilarme.
Caminé despacio fuera del avión, busqué mi equipaje,
mientras pensaba en las tareas que ocuparían la tarde,
sin sospechar que nada sería otra vez como fue antes.
Me acerqué a la recepción y mostré mis documentos:
El personal los revisó... y comenzó a verse algo inquieto.
Llamó a las autoridades. Lo re-chequearon y me dijeron
no había registros de mi país... que no existía para ellos.
–Debe haber algún modo de esclarecer esta situación–,
les dije. Presenté mi pasaporte y la identificación,
puse mi dedo en el mapa, les mostré la ubicación
de Taured, pero ninguno en esa oficina, me creyó.
Y comenzaron a cuestionar cada una de mis palabras,
creían que era parte de una gran farsa elaborada.
Yo también tuve esa idea... Nadie entendía nada.
Pensé también que no desperté bien a la mañana...
Después de darle vueltas y más vueltas a este caso,
me llevaron hasta un hotel y me mantuvieron encerrado
hasta que alguien pudiese esclarecer qué estaba pasando.
Supe que nada pasaría, así que desaparecí sin dejar rastro.
Ahora, lo que nunca nadie supo es lo difícil que fue continuar:
tuve que aceptar la idea de que ya no había manera de regresar,
que nadie entendería en absoluto esas cosas que tuve que pasar
y que no hay lugar en el mundo al que llamaré otra vez “mi hogar”.
Inspirado en la leyenda urbana de “el hombre de Taured”.
a las
0:00
26.4.17
POEMA BLANCO
En este territorio hostil,
no me hallo,
nunca me hallé,
ni voy a hallarme.
Los años me enseñaron
que es de suicida
izar la bandera blanca
en el tiempo de las armas.
Aprieto más mis manos.
Me niego,
me rebelo
ante los soldados.
No intento camuflarme
con los tonos del paisaje,
no voy a traicionarme.
Pero no sé por cuánto
voy a poder
soportar los golpes
sin que se me agote
la sangre. Puedo
cauterizar mis nervios
si hace falta,
para aplacar el dolor.
Si es que
el alma me aguanta.
Pero puedo también
desaparecer, sí,
soy consciente de eso.
Puedo entrar
en la lista de los caídos
en combate,
pero no sin antes
jurarme algo:
que no voy a soltar
nunca, jamás,
este trapo blanquecino,
el que defendí,
defiendo ¡y defenderé
con mi vida,
toda la vida,
hasta el cansancio!
no me hallo,
nunca me hallé,
ni voy a hallarme.
Los años me enseñaron
que es de suicida
izar la bandera blanca
en el tiempo de las armas.
Aprieto más mis manos.
Me niego,
me rebelo
ante los soldados.
No intento camuflarme
con los tonos del paisaje,
no voy a traicionarme.
Pero no sé por cuánto
voy a poder
soportar los golpes
sin que se me agote
la sangre. Puedo
cauterizar mis nervios
si hace falta,
para aplacar el dolor.
Si es que
el alma me aguanta.
Pero puedo también
desaparecer, sí,
soy consciente de eso.
Puedo entrar
en la lista de los caídos
en combate,
pero no sin antes
jurarme algo:
que no voy a soltar
nunca, jamás,
este trapo blanquecino,
el que defendí,
defiendo ¡y defenderé
con mi vida,
toda la vida,
hasta el cansancio!
a las
23:30
24.4.17
20.4.17
9.4.17
OURA BOROS
Muerdo
la piedra,
acaricio
la llama,
alimento
a la bestia
que encierra
a la jaula.
¡Precioso
afuera!,
¡es hora!,
la oí decir
al salir.
Jadea
y se ríe.
Se acerca;
algo se trae.
Nunca se sabe
que está por hacer:
Quizás se tranquilice
cuando lance su ataque.
La indomable creatura
no entiende palabras,
no sabe este idioma.
No resulta sencillo
poder entenderla.
Encontré la forma
y aprendí su lengua:
clamando el rugido
y soltando su soga.
Ese grito salvaje,
impredecible,
ondulante,
resuena
hasta
acá.
¿Oís
su voz
poderosa?
Bestia gritona,
nunca parés,
gritá, seguí.
La bestia
glotona
se come
el hambre.
Todo devora
en pos del arte:
deglute personas,
le gusta la carne.
Me tiro a su boca
a modo de ofrenda.
La bestia se llena,
se contorsiona
y se excita.
Acaricia
la llama.
Acerca
montañas.
La bestia
que habita
en la prisión
de mis costillas.
A la serpiente Uróboros.
la piedra,
acaricio
la llama,
alimento
a la bestia
que encierra
a la jaula.
¡Precioso
afuera!,
¡es hora!,
la oí decir
al salir.
Jadea
y se ríe.
Se acerca;
algo se trae.
Nunca se sabe
que está por hacer:
Quizás se tranquilice
cuando lance su ataque.
La indomable creatura
no entiende palabras,
no sabe este idioma.
No resulta sencillo
poder entenderla.
Encontré la forma
y aprendí su lengua:
clamando el rugido
y soltando su soga.
Ese grito salvaje,
impredecible,
ondulante,
resuena
hasta
acá.
¿Oís
su voz
poderosa?
Bestia gritona,
nunca parés,
gritá, seguí.
La bestia
glotona
se come
el hambre.
Todo devora
en pos del arte:
deglute personas,
le gusta la carne.
Me tiro a su boca
a modo de ofrenda.
La bestia se llena,
se contorsiona
y se excita.
Acaricia
la llama.
Acerca
montañas.
La bestia
que habita
en la prisión
de mis costillas.
A la serpiente Uróboros.
a las
0:00
5.4.17
LA CABALLERÍA
La tensión partió al
rayo
y los caballos
relincharon en el campo,
en mi nombre.
No había quedado
ni rastro del establo…
Pero mis potros son de roble
y me animaron a rearmarlo,
clavo por clavo,
golpe a golpe,
sin descanso,
hasta tenerlo preparado.
No hay sobresalto
que sea capaz de tumbarnos
en esta guarida noble,
al jinete y a sus caballos de palo.
y los caballos
relincharon en el campo,
en mi nombre.
No había quedado
ni rastro del establo…
Pero mis potros son de roble
y me animaron a rearmarlo,
clavo por clavo,
golpe a golpe,
sin descanso,
hasta tenerlo preparado.
No hay sobresalto
que sea capaz de tumbarnos
en esta guarida noble,
al jinete y a sus caballos de palo.
a las
0:00
29.3.17
LA INESPERADA SINCRONÍA
¡Invitemoslá!
¡Que se haga presente
la inesperada sincronía!
¡Que su voluntad
nos dé de frente!
¡Que no pase inadvertida
bajo su disfraz,
detrás de la gente,
tras las bambalinas!
¡Llamemoslá
casualidad, azar, suerte,
cuando se encuentre distraída!
¡Llamemoslá!
¡Pongamoslé mil nombres diferentes!
¡Pongamoslé tu nombre algún día
y ella vendrá
a conocerte!
¡(Si es que ya no te conocía)!
¡Que se haga presente
la inesperada sincronía!
¡Que su voluntad
nos dé de frente!
¡Que no pase inadvertida
bajo su disfraz,
detrás de la gente,
tras las bambalinas!
¡Llamemoslá
casualidad, azar, suerte,
cuando se encuentre distraída!
¡Llamemoslá!
¡Pongamoslé mil nombres diferentes!
¡Pongamoslé tu nombre algún día
y ella vendrá
a conocerte!
¡(Si es que ya no te conocía)!
a las
0:00
24.3.17
LOS HURACANES
Bajé la guardia esa vez
y me hice pedazos
como una copa de vino,
quedando tendido
entre cerámicas rotas,
filosas de dudas,
que me cortaron la boca.
El hastío asesino
que desdobla laberintos
con frío y espanto,
aprisionó a mis huracanes
en un estado de coma.
¡Pero no me importa!,
me digo, porque puedo
desintoxicar mi organismo
de los aburridos pasillos
que intenten trazarme.
Abrazo a mis sombras,
pulverizo mis vidrios,
e invoco al dinamismo
que acelera el remolino
que me vuelve aire.
y me hice pedazos
como una copa de vino,
quedando tendido
entre cerámicas rotas,
filosas de dudas,
que me cortaron la boca.
El hastío asesino
que desdobla laberintos
con frío y espanto,
aprisionó a mis huracanes
en un estado de coma.
¡Pero no me importa!,
me digo, porque puedo
desintoxicar mi organismo
de los aburridos pasillos
que intenten trazarme.
Abrazo a mis sombras,
pulverizo mis vidrios,
e invoco al dinamismo
que acelera el remolino
que me vuelve aire.
a las
18:00
21.3.17
24.2.17
LA AGUJA
Tu ojo y la aguja
están cerca.
Tu ojo abierto.
La aguja poderosa.
La aguja filosa,
más se afila
y se prepara.
La aguja se tensa
con fuerza metálica.
Tu ojo blando
no parpadea.
La aguja te elije.
La aguja te busca.
La aguja se eriza.
La aguja acelera.
Tu ojo la espera.
La aguja te encuentra.
La aguja
sólo apunta a tu ojo.
Tu ojo
sólo ve la aguja.
Nada los separa ya,
sólo la sensación
del contacto.
La aguja decide
y la aguja te toca.
¡Sentí el pinchazo!
La aguja en tu ojo
se va clavando,
penetra tu ojo.
La aguja perfora
tu ojo agujereado.
La aguja se mete,
se hunde en tu ojo
más allá del ojo.
La aguja lo goza.
Tu ojo la siente.
La aguja no existe.
El ojo es tu ojo.
La impresión
es tu efecto.
Y la aguja
es la línea
de estos versos.
están cerca.
Tu ojo abierto.
La aguja poderosa.
La aguja filosa,
más se afila
y se prepara.
La aguja se tensa
con fuerza metálica.
Tu ojo blando
no parpadea.
La aguja te elije.
La aguja te busca.
La aguja se eriza.
La aguja acelera.
Tu ojo la espera.
La aguja te encuentra.
La aguja
sólo apunta a tu ojo.
Tu ojo
sólo ve la aguja.
Nada los separa ya,
sólo la sensación
del contacto.
La aguja decide
y la aguja te toca.
¡Sentí el pinchazo!
La aguja en tu ojo
se va clavando,
penetra tu ojo.
La aguja perfora
tu ojo agujereado.
La aguja se mete,
se hunde en tu ojo
más allá del ojo.
La aguja lo goza.
Tu ojo la siente.
La aguja no existe.
El ojo es tu ojo.
La impresión
es tu efecto.
Y la aguja
es la línea
de estos versos.
a las
23:30
22.2.17
20.2.17
19.2.17
17.2.17
16.2.17
15.2.17
9.2.17
LA MEMORIA
Si la memoria me dejara
contarte esas cosas que a veces olvido,
yo podría sorprenderte
con historias singulares
(de ficción y realidades)
que no pasan a la gente.
Disfrutarías ser testigo...
o quizás no creerías absolutamente nada.
contarte esas cosas que a veces olvido,
yo podría sorprenderte
con historias singulares
(de ficción y realidades)
que no pasan a la gente.
Disfrutarías ser testigo...
o quizás no creerías absolutamente nada.
a las
0:00
23.1.17
15.1.17
SALVARATENA (LAS CONSTELACIONES)
¡Arderá
el cosmos más allá de lo imposible,
no importa que nuestros cuerpos estén deshechos,
no podemos darnos nunca por vencidos!
Vamos a movernos a la velocidad de la luz,
y a levantar nuestros puños hasta el infinito,
despertando finalmente hasta el último de los sentidos.
Sin importar que caigamos incontables veces,
volveremos a levantarnos una y otra vez. Por ella.
Ése el valor que los caballeros tanto cuidamos.
¡Nuestra misión tras la armadura es avanzar siempre
por el sendero luminoso que dibujan las estrellas!
(Salvar a Athena)
no importa que nuestros cuerpos estén deshechos,
no podemos darnos nunca por vencidos!
Vamos a movernos a la velocidad de la luz,
y a levantar nuestros puños hasta el infinito,
despertando finalmente hasta el último de los sentidos.
Sin importar que caigamos incontables veces,
volveremos a levantarnos una y otra vez. Por ella.
Ése el valor que los caballeros tanto cuidamos.
¡Nuestra misión tras la armadura es avanzar siempre
por el sendero luminoso que dibujan las estrellas!
(Salvar a Athena)
a las
0:00
13.1.17
APARICIÓN 13ENE2017
Primera presentación del año en Aqueménida, invitado por Julio Darío Vera.
¡Gracias por los momentos compartidos!
Poemas recitados:
La dulce serpiente
Iza
La vil semilla
Desconcierto
a las
23:30
1.1.17
ENERGYER
¡Germinemos hoy, así, con nueva fuerza:
rincones verdes brotarán entre la gente,
en estas nubes donde dibujan nuestras mentes,
en esta brisa que le da vida las plantas!
¡Naturaleza colorida, que despierta y se levanta!
¡Empuñemos nuestra voz con valentía!
¡Respiremos la fortuna de los días!
¡Y perpetuaremos finalmente en las proezas
[obtenidas!
Greenery (15-0343).
rincones verdes brotarán entre la gente,
en estas nubes donde dibujan nuestras mentes,
en esta brisa que le da vida las plantas!
¡Naturaleza colorida, que despierta y se levanta!
¡Empuñemos nuestra voz con valentía!
¡Respiremos la fortuna de los días!
¡Y perpetuaremos finalmente en las proezas
[obtenidas!
Greenery (15-0343).
a las
23:30
22.12.16
11.12.16
APARICIÓN 11DIC2016
¡Gracias a todos los que vinieron anoche, a mi familia por bancarme siempre, a mis amigos de toda la vida, del barrio, del trabajo... Gracias a Nina Heim y a Mod Art Rock por esta oportunidad... Gracias a los otros artistas, a las pintoras, fotógrafas y escultoras. Gracias a Lucas "Gato" Hernández y a Guille Stoltzig por su buena onda y a los otros músicos que se acercaron. Gracias a los que no pudieron venir pero que igualmente se hicieron presentes con sus mensajes de cariño. Gracias a aquellos que en medio de la noche, del quilombo de un boliche, se acercaron a leer poesía: eso fue increíble!
¡GRACIAS POR ACOMPAÑARME, de alguna manera y otra: GRACIAS POR ESTAR AHÍ!
a las
0:00
1.12.16
DESCONCIERTO
Este sueño, mi querida, no conoce pesadillas:
las neblinas se disipan en presencia de los vientos.
Mi alimento es la semilla del llamado "desconcierto".
¡Soy el hambre que devora cada una de tus migas!
¡Confusión es el regalo que está envuelto entre los días!
¡El sentido es exprimir cada emoción, cada momento!
¡Soy la mosca que te aturde en lo sagrado del silencio!
¡Soy los huesos que se adhieren firmemente entre tus fibras!
¡Soy la arena movediza que te hunde hasta la cima!
¡Soy la hendija creativa que te trae alumbramiento!
las neblinas se disipan en presencia de los vientos.
Mi alimento es la semilla del llamado "desconcierto".
¡Soy el hambre que devora cada una de tus migas!
¡Confusión es el regalo que está envuelto entre los días!
¡El sentido es exprimir cada emoción, cada momento!
¡Soy la mosca que te aturde en lo sagrado del silencio!
¡Soy los huesos que se adhieren firmemente entre tus fibras!
¡Soy la arena movediza que te hunde hasta la cima!
¡Soy la hendija creativa que te trae alumbramiento!
a las
23:30
26.11.16
APARICIÓN 26NOV2016
Presentación de la antología "Poesía de emergencia" en el bar La hormiga de oro.
¡Mil gracias, Julio Darío Vera y Paola López por hacerme parte de este preciosísimo libro!
¡Mil gracias, Julio Darío Vera y Paola López por hacerme parte de este preciosísimo libro!
a las
22:30
20.11.16
ENÉSIMA
y te vi
te vi
tan material
que creí estar despierto
por enésima vez
una vez más
te vi
siempre es igual
cada encuentro
cada lugar
paisajes tristes verdeciendo
bajo la sombra de tus pies
acá y allá
te vi
te vi otra vez
con tu ternura de conejo
y tu mirada de metal
te vi
hecha de deseos
te vi
y te abracé
mujer hecha de espejos
con mi brazo universal
una vez más
te soñé
y te vi
tantas veces te vi
que
ya no te cuento
ya me perdí
A Noe.
te vi
tan material
que creí estar despierto
por enésima vez
una vez más
te vi
siempre es igual
cada encuentro
cada lugar
paisajes tristes verdeciendo
bajo la sombra de tus pies
acá y allá
te vi
te vi otra vez
con tu ternura de conejo
y tu mirada de metal
te vi
hecha de deseos
te vi
y te abracé
mujer hecha de espejos
con mi brazo universal
una vez más
te soñé
y te vi
tantas veces te vi
que
ya no te cuento
ya me perdí
A Noe.
a las
12:00
19.11.16
11.11.16
7.11.16
EL LATIDO
Una vez detonó algo
tan fuerte dentro de mí,
que no hubo modo de silenciarlo:
golpeó mi pecho y me uní a su ritmo,
despabilando a cada uno de mis sentidos.
Y en su latido desordenado, todo el frenesí
de los días agitados que están por venir.
Tan grandioso lo creí a este hallazgo,
que en un libro intenté guardarlo,
sin detenerlo, sin desarmarlo,
y a su misterio de algoritmo
y a su dureza de rubí.
¡Tambores míos,
háganse oír!
(Caligrama).
Poema para el taller literario de Carla Demark.
tan fuerte dentro de mí,
que no hubo modo de silenciarlo:
golpeó mi pecho y me uní a su ritmo,
despabilando a cada uno de mis sentidos.
Y en su latido desordenado, todo el frenesí
de los días agitados que están por venir.
Tan grandioso lo creí a este hallazgo,
que en un libro intenté guardarlo,
sin detenerlo, sin desarmarlo,
y a su misterio de algoritmo
y a su dureza de rubí.
¡Tambores míos,
háganse oír!
(Caligrama).
Poema para el taller literario de Carla Demark.
a las
0:00
18.10.16
HAIKU: LA LUNA LLENA
F l o-
t a l a l u -
n a
s o b r e l a l í n e a d e l m a r
y s u
r e f l e-
j o.
(Haiku-Caligrama).
Poema para el taller literario de Carla Demark.
a las
0:00
21.9.16
LA VIL SEMILLA
Hay un demonio pálido
en una esquina de esta habitación,
murmurando algo.
Ya no se esconde, me está llamando,
dice que viene
a sembrar los campos.
Sus uñas como ganchos
Y no se mueve,
está tranquilo, agazapado.
Yo lo contemplo desde donde estoy,
porque hay algo en ese ser
que no me alerta.
Simplemente lo observo
mientras me mira,
como invitándome
a conocer su cometido.
Oigo su discurso.
¡Dice que puso
en mi cabeza
su vil semilla
por orden de un diablo,
y que no hay modo
de remediarlo!
¡Que soy fragmento
de un campo-humano!
¡Que el brote crecerá
en mi interior
y me irá cambiando,
y que saldré como él
a arañar las noches,
esquina por esquina,
milla por milla,
cráneo por cráneo,
incansablemente!
Intento reaccionar…
...
en una esquina de esta habitación,
murmurando algo.
Ya no se esconde, me está llamando,
dice que viene
a sembrar los campos.
Sus uñas como ganchos
se clavan fuerte en la pared,
de la que cuelga su cuerpo blanco.
Y no se mueve,
está tranquilo, agazapado.
Yo lo contemplo desde donde estoy,
porque hay algo en ese ser
que no me alerta.
Simplemente lo observo
mientras me mira,
como invitándome
a conocer su cometido.
Oigo su discurso.
¡Dice que puso
en mi cabeza
su vil semilla
por orden de un diablo,
y que no hay modo
de remediarlo!
¡Que soy fragmento
de un campo-humano!
¡Que el brote crecerá
en mi interior
y me irá cambiando,
y que saldré como él
a arañar las noches,
esquina por esquina,
milla por milla,
cráneo por cráneo,
incansablemente!
Intento reaccionar…
...
...mientras me vuelvo pálido.
A Charles Baudelaire.
Gracias por "Las flores del mal".
A Charles Baudelaire.
Gracias por "Las flores del mal".
a las
23:30
12.9.16
LA DULCE SERPIENTE
Dicen que las serpientes
pintaban bellísimos cuadros…
También oí que
su obra era capaz de conmover
a la mismísima muerte.
Hasta que una vez
la intrepidez las llevó
a querer emocionar a la apatía.
Acto seguido, esta las desmembró,
como castigo a semejante descaro,
quitándole, una a una, sus extremidades,
y borró de entre la gente
las memorias de lo que alguna vez fue
un arte sorprendente.
Yo no supe nada de esto
hasta recibir una sorpresiva mordedura:
«unos colmillos» como estos
que acá intento traducir en escrituras.
¡Suenan cascabeles, se deslizan,
atacan, cambian de pieles!
Me empapo en el jugo
dulce de la serpiente,
que hoy cobra valor,
más que nunca.
¡Sentí el efecto del veneno,
de la bravura y la osadía!
¡Serpientes mías,
muerdan, valientes!
pintaban bellísimos cuadros…
También oí que
su obra era capaz de conmover
a la mismísima muerte.
Hasta que una vez
la intrepidez las llevó
a querer emocionar a la apatía.
Acto seguido, esta las desmembró,
como castigo a semejante descaro,
quitándole, una a una, sus extremidades,
y borró de entre la gente
las memorias de lo que alguna vez fue
un arte sorprendente.
Yo no supe nada de esto
hasta recibir una sorpresiva mordedura:
«unos colmillos» como estos
que acá intento traducir en escrituras.
¡Suenan cascabeles, se deslizan,
atacan, cambian de pieles!
Me empapo en el jugo
dulce de la serpiente,
que hoy cobra valor,
más que nunca.
¡Sentí el efecto del veneno,
de la bravura y la osadía!
¡Serpientes mías,
muerdan, valientes!
a las
23:59
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)








