Atrás quedaba el camino,
nos redimimos al soltar esas cuerdas.
Nuevos márgenes o imágenes,
solemnes, agrestes, tan superlativas.
Las horas parecían ir más lento;
apreciaciones de lo real, de los sentimientos.
Lo que busco, lo que intento, y lo que no
comprendo: la profundidad,
el ocaso y el origen de los vientos;
los pienso, así, perfectos.
La suave ráfaga que acompaña
a los viajantes que se acercan
sin un fin, hacia la calma inusitada.
Una orilla, una idea difusa
(imperceptible en sí), y la marea.
Y me perdí en una noche estelar,
un impulso, un acto total de entrega,
como una voz que me indujo a salir,
cruzar la puerta hacia la vasta perplejidad.
Formas espaciales donde me encontré
-Constelaciones mías-.
Siento que esperé esa noche…
Parecíamos entender la simpleza,
no había cuerpo, ni gravedad,
ni tormenta. Hasta el cielo nos amparaba.
Absorbimos la claridad de los días,
la tradujimos en lírica, en esas risas vivas,
¿cómo no extrañar tanta poesía?
La agudeza total del sentido,
el movimiento perceptible del mundo;
influjos del azar (la pura verdad).
La naturaleza, la realidad
Vive/en/nos.
Vierte tu inagotable caudal,
inunda de una vez, Río,
con tu encanto, hasta colmarnos.
El río trae siempre una verdad.
A ellos y al río.
7.1.13
MÁS
circulando en nuestra fuente sonora
gotas de pasión y tiempo
en un ‘segundo principio’/ en el inicio mismo
los mismos latidos/ y las nuevas esperanzas
danzan/ suenan/ cantan
promesas de un porvenir/ vienen llegando
como mañanas futuras/ como futuros presentes
el primer giro alrededor del sol/ tan encendidos
cuántos destellos/ muchos más
A Pentacromía.
a las
18:50
23.11.12
17.11.12
LA NOCHE Y EL DÍA
El canto del pájaro, nocturno, risueño:
Su voz tan alta traspasa las ventanas.
Oscuridad casi absoluta. Ya el silencio
se vuelve calma en nuestros sentidos.
Oír en otro lado los pasos, los diálogos,
(el dinamismo). Un giro y mil vueltas.
Contemplación: la suavidad, tanta paz.
Una espera, feliz y llevadera.
Me acuesto en el silencio, en las palabras.
Misteriosa noche; luz de día;
¡cuántas, cuántas melodías!
A Noe.
Su voz tan alta traspasa las ventanas.
Oscuridad casi absoluta. Ya el silencio
se vuelve calma en nuestros sentidos.
Oír en otro lado los pasos, los diálogos,
(el dinamismo). Un giro y mil vueltas.
Contemplación: la suavidad, tanta paz.
Una espera, feliz y llevadera.
Me acuesto en el silencio, en las palabras.
Misteriosa noche; luz de día;
¡cuántas, cuántas melodías!
A Noe.
a las
22:19
8.11.12
VIVO (LAS BELLAS ARTES II)
Pies blancos
de un mundo dormido,
quedas al descubierto
conmigo.
Cuerpo de astro celeste,
cuna viviente de festejos,
arcos y navíos;
reposas
en las olas bravas,
te dejas ver
en el verde de un prado,
y en la sentida palabra
donde te escribo:
Bajo esta oscura noche
de signos audaces
y constantes delirios
he de revelar
el horizonte,
la pasión
y el sentido.
Ya no hay olvido
ni temores, porque
todo ha de transformarse
en flor,
en racimo,
en camino.
Es este segundo continuo,
la misteriosa verdad:
el único instante
vivo.
A las maravillas del Bellas Artes.
de un mundo dormido,
quedas al descubierto
conmigo.
Cuerpo de astro celeste,
cuna viviente de festejos,
arcos y navíos;
reposas
en las olas bravas,
te dejas ver
en el verde de un prado,
y en la sentida palabra
donde te escribo:
Bajo esta oscura noche
de signos audaces
y constantes delirios
he de revelar
el horizonte,
la pasión
y el sentido.
Ya no hay olvido
ni temores, porque
todo ha de transformarse
en flor,
en racimo,
en camino.
Es este segundo continuo,
la misteriosa verdad:
el único instante
vivo.
A las maravillas del Bellas Artes.
a las
22:37
22.10.12
LA CASA Y EL PÁJARO
Tenerte tan cerca y no tenerte.
Nunca te tendré:
mi querer es libertad.
¡Soy la casa y te espero!
Ave roja,
el ventanal ya abierto.
¡Soy la casa y te quiero!
Llegaste hasta mí, alumbrándome,
cantando tu canción...
Sos tan radiante.
¡Sos la casa,
el pájaro
y el mismísimo cielo!
A Noe.
Nunca te tendré:
mi querer es libertad.
¡Soy la casa y te espero!
Ave roja,
el ventanal ya abierto.
¡Soy la casa y te quiero!
Llegaste hasta mí, alumbrándome,
cantando tu canción...
Sos tan radiante.
¡Sos la casa,
el pájaro
y el mismísimo cielo!
A Noe.
a las
22:18
7.10.12
FLORECER ASÍ
Una sensación se escapa de mi pecho,
florecer así, florecer así.
Aunar bajo el sol mis ansias de ver verde
en este jardín. Florecer así.
Tal vez volverán las horas, tal vez cambiará la historia,
transformando pétalos en signos, en principios, en sentidos:
Un mar interno se estremece y se desborda
apaciguándote la hiel, existiendo en penumbras/ en el límite/
sentí que el viento se detiene en una flor.
Y al fin ya no quedará nada.
Nada queda al fin, y todo queda en un instante infinito (hoy)
quiero deshojar nuestras almas del tiempo,
librarnos del tiempo, así…
florecer, así, florecer los dos,
florecer al fin, florecer los dos.
Y al fin ya no quedará nada.
(Canción)
a las
14:58
23.9.12
EL DIVINO LAZO
Un sueño ya mío,
ninguna extrañeza,
lo ya conocido:
ahí estabas vos
eras mi mundo dormido.
Cambiamos de roles
en relación a lo vivido
hace unas horas:
Yo me dormía y vos
me mirabas.
En mi último reflejo
tomé tu mano,
lenta y suavemente.
Tomé tu mano
para no perderme...
-Estaba a salvo-.
Vos, mi refugio,
el divino lazo:
mi paz interna,
mi alma exterior...
Mi querida
canción.
A Noe.
ninguna extrañeza,
lo ya conocido:
ahí estabas vos
eras mi mundo dormido.
Cambiamos de roles
en relación a lo vivido
hace unas horas:
Yo me dormía y vos
me mirabas.
En mi último reflejo
tomé tu mano,
lenta y suavemente.
Tomé tu mano
para no perderme...
-Estaba a salvo-.
Vos, mi refugio,
el divino lazo:
mi paz interna,
mi alma exterior...
Mi querida
canción.
A Noe.
a las
21:43
HOY
Cuenta regresiva
de cientos a uno.
El vértigo. Las agujas
ya desarticuladas
nos ven andar,
cada hora, cada nota,
cada paso,
y despertamos.
Comenzar, de una vez
y para siempre
en un mismo instante:
Caminar las palabras
(o escribir los caminos)
con aire, con gracia;
en mil latidos,
de corazones
propios y ajenos:
conjuntos.
Traducir esa emoción,
contenida en ondas,
expandiéndose
en el viento sonoro
hasta alcanzarles.
-Tan perfecto…-.
Recibidos por el día,
la vuelta iba completándose.
La espera se desvaneció
en cada cambio,
donde las pasiones
se conducen.
Ha llegado el día.
Emocionarse,
improvisar, revivir
y construir un nuevo presente
tan ideal.
La primera verdad
es hoy y es ahora.
Éste es el lugar que imaginamos,
donde nadie nos alcanza.
Abrir el cielo
y emprender el viaje.
Hoy todo es nuestro.
¡Y vamos!
A Abril y Pentacromía.
de cientos a uno.
El vértigo. Las agujas
ya desarticuladas
nos ven andar,
cada hora, cada nota,
cada paso,
y despertamos.
Comenzar, de una vez
y para siempre
en un mismo instante:
Caminar las palabras
(o escribir los caminos)
con aire, con gracia;
en mil latidos,
de corazones
propios y ajenos:
conjuntos.
Traducir esa emoción,
contenida en ondas,
expandiéndose
en el viento sonoro
hasta alcanzarles.
-Tan perfecto…-.
Recibidos por el día,
la vuelta iba completándose.
La espera se desvaneció
en cada cambio,
donde las pasiones
se conducen.
Ha llegado el día.
Emocionarse,
improvisar, revivir
y construir un nuevo presente
tan ideal.
La primera verdad
es hoy y es ahora.
Éste es el lugar que imaginamos,
donde nadie nos alcanza.
Abrir el cielo
y emprender el viaje.
Hoy todo es nuestro.
¡Y vamos!
A Abril y Pentacromía.
a las
20:14
22.9.12
FELICIDAD MÍA
Subir
al escenario
por primera vez.
Tomé mi guitarra,
nos conectamos,
estábamos a tiempo,
nos musicalizamos
y seguimos,
ascendiendo.
El público
nos contemplaba:
gente querida,
desconocidos,
y ausencias.
Estaban ahí,
estaban todos.
Abrir bien los ojos
para ver el sueño,
y a esos
que sueñan
conmigo,
juntos,
realizándonos:
Mis queridos
mis Pentacromía.
Y junto a mí,
justo a mi lado,
la voz más dulce,
la mujer que vive
en melodías,
brillando
como soles.
Todo
un sueño:
¡felicidad mía!
A Pentacromía.
A Eze, Juli, Gabi y Noe.
al escenario
por primera vez.
Tomé mi guitarra,
nos conectamos,
estábamos a tiempo,
nos musicalizamos
y seguimos,
ascendiendo.
El público
nos contemplaba:
gente querida,
desconocidos,
y ausencias.
Estaban ahí,
estaban todos.
Abrir bien los ojos
para ver el sueño,
y a esos
que sueñan
conmigo,
juntos,
realizándonos:
Mis queridos
mis Pentacromía.
Y junto a mí,
justo a mi lado,
la voz más dulce,
la mujer que vive
en melodías,
brillando
como soles.
Todo
un sueño:
¡felicidad mía!
A Pentacromía.
A Eze, Juli, Gabi y Noe.
a las
21:43
17.9.12
QUERERES
Como quisiera que me quieras
como yo quiero quererte:
con locura, apasionada,
con dulzura. Total y misteriosa.
Como quisiera yo quererte
y decirte lo que siento,
pronunciarte el verbo divino,
de repente y sin pensarlo.
La simpleza reside en tus actos,
en los míos, las ideas y las voces:
como yo quiero quererte:
con locura, apasionada,
con dulzura. Total y misteriosa.
Como quisiera yo quererte
y decirte lo que siento,
pronunciarte el verbo divino,
de repente y sin pensarlo.
La simpleza reside en tus actos,
en los míos, las ideas y las voces:
que dicen:
Te quiero, te quiero.
Como quisiera ser
ese querer,
el más sentido,
el más preciado,
el que quisieras vos.
A Noe.
Te quiero, te quiero.
Como quisiera ser
ese querer,
el más sentido,
el más preciado,
el que quisieras vos.
A Noe.
a las
0:00
12.9.12
SONORIDEAL
Del otro lado, ella viene, cae,
avanza y vuelve sobre los pasos,
sin herirse, buscando aún más,
sin detenerse con nada,
con la vista en el mundo entero,
ella cruza la línea, sigue,
sin detenerse jamás,
por el camino inagotable.
Verla y retrocederla,
pasado y presente de una sola vez.
Sus pupilas brillan intactas,
su pelo revuelto, esa mueca en la mejilla,
y la enérgica sonoridad, revelándose,
desapareciendo, alejándose,
en lo alto, tan alto, más allá
de mí y de sí.
La altura de sus sílabas; tanto encanto,
entre sus manos, sobre las cuerdas;
es un recuerdo guardado
tras una puerta escondida.
Existe algún sentido
completo, escrito entre líneas,
abarcando la longitud del tiempo,
la lírica y los sentimientos,
que suben más y más,
hasta el final,
¡hasta colmarnos!
A Dolores O’Riordan.
Y a Noe.
avanza y vuelve sobre los pasos,
sin herirse, buscando aún más,
sin detenerse con nada,
con la vista en el mundo entero,
ella cruza la línea, sigue,
sin detenerse jamás,
por el camino inagotable.
Verla y retrocederla,
pasado y presente de una sola vez.
Sus pupilas brillan intactas,
su pelo revuelto, esa mueca en la mejilla,
y la enérgica sonoridad, revelándose,
desapareciendo, alejándose,
en lo alto, tan alto, más allá
de mí y de sí.
La altura de sus sílabas; tanto encanto,
entre sus manos, sobre las cuerdas;
es un recuerdo guardado
tras una puerta escondida.
Existe algún sentido
completo, escrito entre líneas,
abarcando la longitud del tiempo,
la lírica y los sentimientos,
que suben más y más,
hasta el final,
¡hasta colmarnos!
A Dolores O’Riordan.
Y a Noe.
a las
16:57
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