transitando este calendario
que no para de extinguirse, de escribirse,
y todavía
no pude
saltar
ese bache,
romper ese bache creativo de meses.
Lo intenté, pero capaz no lo suficiente,
o capaz no lo quise tanto...
pero me hubiese gustado.
Creo que hubiese querido
en un momento, marcar un hito,
hace unas semanas,
capaz festejar un ciclo,
o terminarlo,
después de tantos años.
Pero los astros no conspiraron para ese lado.
Hay que ver "para qué lado, sí",
si es que conspiran.
Y ahora escribo de nuevo.
Esta semana volví,
aunque me parezco a las biromes
cuando se quedan sin tinta y rayan las hojas,
sin decir absolutamente nada,
porque no es legible el mensaje,
pero algo dicen;
porque si me pongo a pensar,
me planteo que si hay palabras transparentes,
es porque existen palabras
queriendo decir algo,
y yo digo
que me llaman la atención muchas cosas todavía,
aunque a veces me desentiendo.
Y quiero ver, otra vez,
qué es lo que pasa con todo eso,
y también transformarme
de nuevo
en algo nuevo,
aunque vuelva a cambiar
de nombre,
de casa
y de cara,
pero con un poco de este mismo corazón,
que todavía late
y muy fuerte,
trazando un rayón transparente
con suerte,
en la gente,
en el puente
que es el arte.