30.6.21

EL PELDAÑO

Un ciego se desplaza por un puente colgante, incompleto, en movimiento,
pero advierte, igualmente, el peldaño faltante, debajo suyo.
Se sostiene con lo que tiene a la mano. Una cuerda
se le engancha en la garganta y se asfixia, pero
avanza, hasta cortarla. Después, cuenta
los pasos. Lo que nunca sabe es si
debe disminuir la marcha, seguir
o detenerse. El estigma es la tabla que le falta.

27.6.21

CABLE EN CORTO

Me patea la cabeza, 
(la resaca) 
y me tira 
la careta 
de la vida, 
y ya sin diplomacia, 
busco agarrarme a las piñas. 
Sin querer seguí el consejo, 
pero el de Charly García. 
Lo entendí el revés. 
Con la lucidez que me queda, 
voy a escupirme las heridas. 
sin una justificación idiota 
para el deseo suicida, 
de consumirme 
en la calle. 
Hay un cable en corto, haciéndome chispas. 
La llovizna no me alcanzó a mojar las suelas.
Reconozco que cuento con la suerte 
de los niños, 
los borrachos 
y los locos, 
desde siempre, 
de eso soy consciente. 
¡Si no me morí ni cuando cerré los ojos!...

EL ESPARCIMIENTO

Si me muero en algún momento,
esparzan mis cenizas en el espacio,
en un agujero negro,
o en el triángulo de las bermudas,
por las dudas. Se los encargo.
(Se los sugiero).


Ahora en serio: no imaginaría mis restos lejos de Buenos Aires.

26.6.21

ENTRETIERRAS

Dicen que Dios está en el cielo y en la tierra. 
Yo digo que no,

que si hay un Dios,
está en el cielo 
y en el infierno, 
y es el diablo quien está en la tierra.
Por lo tanto,
estamos en la tierra 
con el diablo,
ensuciándonos, 
desde los pies hasta la pera, 
del cuello para abajo, 
con el barro 
que quisieron. 

Según esta visión, ambos son aliados y tiranos. 
Pero no existen 
el bien ni el mal, 
esas son sólo ideas berretas,
conceptos persuasivos, bien organizados,
para vivir limpiándonos
en un mundo de mierda.

25.6.21

LA VORÁGINE (LAS TONALIDADES)

La vorágine
lleva a desperdigar 
energía para no implosionar. 
¿Por qué 
pasar 
por un espacio angosto, 
hacia la nada misma? 

Negarse a una negociación injusta 
es más que necesario, 
una obligación, diría.

Si tengo cicatrices en las rodillas, 
no fue por andar rogando, 
sino por haber luchado. 

Si todo me parece desaturado, 
fue porque alguna vez tuvo tonalidades. 
Son algunos tonos 
los que hoy me mantienen levantado, 
aunque desgastado, 
pero con los pies pintados.

24.6.21

TANATOMANÍA (ENCRIPTADA-MENTE)

Encriptadamente, 
cada persona, principalmente artistas, 
nos cuentan (profetizan)
mediante ciertas pistas
cómo será su propia muerte. 
Pienso en este aspecto 
desde hace mucho tiempo.
A veces 
suelen ser bastante evidentes 
si se presta la debida atención 
a los mensajes entre líneas. 

En mi caso, 
tengo un par de teorías, 
basadas en elementos recurrentes 
de mis prismáticas poesías. 
Unas de esas formas sería:
morir prendido fuego. 
Otra podría ser de un paro cardíaco, 
o una mezcla de ambas, de un balazo al corazón. 
Yo, elegiría morir en un incendio 
después de haber hecho un buen acto, 
por más que me duela la vida,
al fin y al cabo, 
no tendría importancia. 
Así sería el final que para mí querría, 
y lo barajo desde hace rato. 

La más probable despedida 
(en cuanto a estadísticas), 
poco se parece a lo que estuve ya contando, 
porque moriría ahogado en agua podrida, 
después de un accidente de autopista, 
a causa del acelere,
por manejar por la banquina,
en el puente, 
en quinta. 
Poco tengo de prudente. 
Poco tendría de decente esa muerte. 
Sé que por un momento me dolería. 
Aunque eso también me sería indiferente. 

Si sigo hurgando en mi tanatomanía, 
creo que el mayor de los misterios
está en saberse humano.
Ojalá tenga la suerte de poder darle yo la bienvenida.

22.6.21

ESTUDIO DEL FILO

El filo es de las bestias, por naturaleza. 
Es como si se hubiese roto un último sello. 
No me sorprendería llegar hasta ahí. 
El infierno fue creado por la mente de un poeta. 
En el fondo no había nada. 
La clave siempre estuvo en la forma de mis dientes.

9.6.21

DELIRIAS

Porque esto no es lo que pensaba estar escribiendo, 
de hecho. 
Admito 
que las obras de Waterhouse y de El Greco
son toda paz que no tengo. 
La pintura y la poesía son los venenos que me curan los nervios, 
intensificándome, 
y eso es algo que no entiendo. 
Este tramo de tiempo es un proceso hecho a los ponchazos. 
Ahora me veo revoleando 
objetos mortales por el aire, 
improvisando malabares con ojivas nucleares. 
Nunca aprendí el arte del malabarismo, 
pero no tengo miedo. Y sé muy bien 
que si bajo los brazos me muero. 
Por momentos todo pasa demasiado lento, 
o de largo. 
Esta puede ser la búsqueda del pronunciamiento 
de esa palabra que todavía no dije 
(si es que no la dije), 
que me desactive 
(si es que es posible), 
que me desarme 
(si es que no es tarde), 
tanto mecanismo de desastre. 
¿Con cuánto cuento?
No llevo la cuenta. 
Cada día, cuenta, y se descuenta. 
Estoy hablando solo más de la cuenta, 
pero las paredes me contestan con muchísima coherencia. 
La locura es un viaje de vuelta. 
Creo que salté sin paracaídas desde una avioneta. 
Esta es la única salida cuando no quedan otras puertas. 
Puede que ya no pueda volver a dormirme, entero.
Este es un testimonio del paso por la Tierra, 
de la supervivencia a este mundo cínico, 
absurdo y delirante, 
por parte de algún alguien 
que ya ha perdido la cabeza.