31.3.18

LAS CUERVAS

Me asedian, me acechan, 
fingen que no están, pero si están, 
y me observan, como cuervos ansiosos 
que esperan excavar las cuencas de mis ojos 
y rozarme los dedos con sus inmensas alas negras. 
Son ellas 
y su tenacidad, 
y van, 
carcomiéndome la carne de adentro hacia afuera, 
porque habitan mi cabeza desde mucho tiempo atrás, 
y van, revolviéndome la sangre cuando nada las libera 
de esta jaula calavera donde saben anidar, a su manera,
porque detestan la calma y me consta que es verdad. 
Y le dan con fuerza, como la piedra a un cristal, 
con la delicadeza que le es propia al huracán, 
y le dan, todavía más, no saben parar, 
me pican, me taladran con fiereza 
hasta poderme traspasar, 
para estar entre nosotros
y así podernos alterar.
¡Somos la presa 
de cada una 
de mis 
[ideas
[!

12.3.18

JARDINEROS DEL IMAGINARIO

Oí en algún lado
que hay un lugar lejano,
desconocido, cercado,
donde nunca hemos llegado
ni siquiera a pensarlo,
algo así como un jardín imaginario
lleno de flores y regalos,
perfumado, iluminado:
perfectamente embelesado,
que es cuidado
por seres elevados
que poseen un don sagrado
en sus manos.
Lo están sembrando, regando,
arando: lo están preparando,
sin descanso.
Dicen que este lugar soñado
fue diseñado para algo.
Se dice también que nos están esperando.
Pero nada de esto pudo ser confirmado,
aunque algunos lo sospechamos.
Y por esto es que te estoy hablando,
que te lo estoy contando.
Y pese a que no los veamos
y no pueda comprobarlo,
sé que desde los campos,
aquellos artesanos
de brillo dorado
nos están saludando.


(Poema iluminado).