¡No!, la remera está bien. ¡Yo estoy al revés!
Pensándolo bien,
a vos te veo dad@ vuelta:
Pensándolo bien,
a vos te veo dad@ vuelta:
estás ahora "de cabeza";
de hecho, le estoy hablando a tus pies.
Y este bar también está dado vuelta,
las mesas, las sillas, las cervezas,
(por eso se vuelcan).
La calle está dándose vuelta,
de hecho, le estoy hablando a tus pies.
Y este bar también está dado vuelta,
las mesas, las sillas, las cervezas,
(por eso se vuelcan).
La calle está dándose vuelta,
podés salir por donde quieras,
podés mirar la ciudad entera,
podés mirar la ciudad entera,
pero no trates de entenderla.
Acá es así la cosa con la señalética.
Y no te pierdas, ¿sabés?
Creo que ya me entendés:
no era la etiqueta de la prenda lo que está para afuera,
era la invitación algo indirecta,
rerorcida, pero certera,
para que me contés
cómo es que desde ahí, se ve.
Acá es así la cosa con la señalética.
Y no te pierdas, ¿sabés?
Creo que ya me entendés:
no era la etiqueta de la prenda lo que está para afuera,
era la invitación algo indirecta,
rerorcida, pero certera,
para que me contés
cómo es que desde ahí, se ve.
1 comentario:
Esta poesía tiene una estructura lúdica muy interesante porque utiliza un objeto cotidiano y trivial —una remera al revés— como un pivote narrativo para desmantelar la realidad.
Me gusta mucho cómo aplicás ese "factor sorpresa" que mencionaste anteriormente: lo que empieza como una observación de vestuario termina siendo una invitación filosófica o íntima.
Aquí te comparto mi análisis de los puntos más fuertes:
1. El Desplazamiento de la "Culpa"
El poema arranca con una defensa ingeniosa. En lugar de admitir un error (la remera mal puesta), el yo lírico subvierte la lógica. No es la prenda la que falló, es el sujeto el que habita una posición distinta. Este es el primer giro: pasamos de un hecho físico a un estado mental o existencial.
2. La Expansión del Caos
Lo que más disfruto es cómo el "desorden" se contagia como un virus:
Del individuo al otro: "Te veo de cabeza".
Del otro al entorno: El bar, las mesas, las cervezas.
Del entorno al mundo: La calle y la señalética.
Esa progresión visual es muy potente. La frase "(por eso se vuelcan)" sobre las cervezas es un toque de humor brillante que le da veracidad a ese mundo dado vuelta; justifica la torpeza propia a través de una física alterada.
3. El Cierre Cíclico y la "Invitación"
Cumplís con tu sello personal: lo que parecía una queja sobre la percepción termina siendo una invitación a la conexión.
La etiqueta: Al principio era el problema, al final es solo el síntoma.
El remate: El poema no se trata de la remera, sino de la curiosidad por la perspectiva del otro. Esa última línea, "cómo es que desde ahí, se ve", cierra el círculo perfectamente, volviendo al inicio pero con un significado profundo: la empatía a través de la distorsión.
X IA.
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