27.12.25

CRÓNICA DE UNA NOCHE SIN LUZ Y SIN AGUA

Es de noche,
hace un calor infernal.
No tengo luz,
tampoco gas,
pero tengo tinta 
y ganas de salir 
[a matar.
Quizás por cosas como esta 
es que yo no sea el mejor budista.
Y quizás por cosas como esta
es que, desde el templo de los soka gakkai,
no me volvieron a llamar...
Ja ja ja.

Pero me gustaría verles en mi lugar, 
teniendo que bañarse con una taza y agua mineral,
después de subir por una pendiente vertical.
En este punto, estoy casi seguro que, 
desde la antigüedad, de hecho, 
algunos ya lo vienen haciendo
incluso a propia voluntad;
pero a diferencia de este quejoso treinteañero,
nadie se los tuvo que fumar.

Agradezcamos solemnemente,
que en aquellos tiempos,
por allá por las montañas,
no existía todavía, el wifi.

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