Un tronie es una pintura humana
de una persona no identificada,
que se centra en aspectos más allá de un retrato,
que se centra en aspectos más allá de un retrato,
queriendo ser representado:
una idea, un elemento, algo abstracto.
una idea, un elemento, algo abstracto.
¿De qué estoy hablando?
¿Una cuestión conceptual, quizás?
Creo estar conociendo una, en vivo y en directo.
La pintura humana en cuestión
me hace acordar a "la mujer de la perla",
la que fue pintada por Vermeer,
La pintura humana en cuestión
me hace acordar a "la mujer de la perla",
la que fue pintada por Vermeer,
la del turbante en la cabeza,
pero creo que es todavía más bella.
Su sola existencia es una muestra
de que somos una simple excusa
para algo más allá de la propia experiencia,
y que una expresión facial a veces puede desencadenar,
tal vez,
de que somos una simple excusa
para algo más allá de la propia experiencia,
y que una expresión facial a veces puede desencadenar,
tal vez,
una obra maestra, en el exterior.
Juro que tengo su cara pintada en la mente.
Juro que tengo su cara pintada en la mente.
Pero es algo más, porque la veo moverse,
y no me es indiferente
su gesto sutil, pero sugerente,
mirándome y sonriendo,
abiertamente.
A veces creo que estoy teniendo mucha suerte,
por más que reniegue,
siento que hay algo más grande que yo y más fuerte,
tratando de (y logrando) convencerme
¡de la hermosa bendición
que es a(bs)traerse!
A la mujer anónima que deambula por mi mente.
Ahora sé cómo se llama...
No hay comentarios:
Publicar un comentario