6.2.25

RAPEABISAL

Estoy en otra
de mis bajadas.
No me parece mala idea
visitar el reino abisal
y ocupar por un rato el lugar del pez diablo:
Bajar para avisar
que ya no va a volver,
pero yo no quiero
andar por ahí abajo
y que se confundan
a este pez con un humano
de dientes afilados.
Puedo hacer un intercambio por un rato,
cubrirlo un momento más no reemplazarlo.
Puedo encender la linterna y abrir bien la boca.
pero no quiero quedarme atrapado acá,
entre las pendientes y los pendientes.
Que se yo,
todavía no empezó mi año.
Todavía no estoy fluyendo 
con este instrumento orgánico.
Estoy pensando en dejar teatro
por tiempo indefinido.
Es que siento que este es un período
en el que necesito
vaciarme el contenido,
hasta quizás de los conceptos fundacionales.
Quizás este sea el lugar indicado,
acá abajo no hay ninguna jurisdicción,
ni leyes, ni manuales;
cada quien maneja sus propias reglas.
Estoy andando en "modo leyenda",
respirando en las propias profundidades,
obviando la presión superficial,
sin esperar nada de nadie.
Si vuelvo voy a ser más liviano,
como una burbuja de sangre,
flotando en ese mar de carne
en el que me mantengo tan activo.
Voy por mi
ascenso natural,
el verdadero y más profundo
auge,
¡desde las profundidades 
de lo inexplorado!

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