Me pregunto qué hubiese sido
si hubiésemos venido envueltos
en especies diferentes...
Qué hubiese sido si
hubiese venido zapato y vos pata...
si vos monita y yo un lorito...
si vos calesita y yo un nenito...
si vos princesa y yo castillito en la playa...
Si fueses mermelada...
Dios, que yo sea pan tostado,
¡para que me tapes y me endulces!
Si hubieses venido catarata,
yo sería el prado que rodea tu espectáculo,
con hojas de turista y sed de tu agua.
¡Te hubiese querido aunque fuese aceituna
y vos la luna!
Pero qué fortuna que vinimos humanos,
y tengamos la posibilidad de conocernos,
de entendernos, de abrazarnos...
Qué suerte tener la suerte de quererte.
A María Micaela Pérez (Miral).
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