Como un pájaro que va,
virando rápido de rama en rama,
y de tanto en tanto descansa cuando se posa.
La poesía es ese momento de detenimiento:
Poner el suelo bajo los pies
y contar el vuelo.
Abrazar el vértigo,
explotar de sabores,
seguir el viento,
meterse en ciclones
y salir casi ileso.
Conseguir lo irrealizable.
Es eso,
sí,
es algo como eso.
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