Creía que
ya no cabía otra idea en mi mente por estos días,
pero me equivoqué,
evidentemente.
Había algo más,
algo más fuerte
queriendo estar presente,
saliendo de la insoportable lista de pendientes
donde muchas veces meto ahí también lo importante.
Pero lo que rescato esta vez
es que al fin noté
que no necesariamente
aquellas cuestiones que saturan el tiempo
son las que valen.
En cambio,
lo más preciado,
en ciertos casos,
puede verse reflejado
es un "chispazo",
que solamente requiere del instante
para cambiar el semblante
de un grisáceo itinerario.
Y es así
como se puede arder
en cualquier momento,
en cualquier horario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario