28.12.15

LAIRAS

Las musas arpegiaron
en mis huesos resonantes,
tan precisa y tan preciosa
pieza, a modo de obertura,
y en su blanco movimiento
de saeta, me flecharon,
con su intrépida opereta,
que es su arma más filosa,
avispando mis compases,
dándole alma a cada invento.
¡Con su toque de bravura,
esta figura se completa!

Algo de ellas me dejaron,
siento que algo en mí perdura,
en cada luz, cada momento:
¡Esa es su voz tan melodiosa!

¡Son las musas resonantes
en mis huesos de poeta!


“Las musas arpegian como liras en los huesos del poeta”.
A Marita Rodríguez-Cazaux y Carla Demark.

No hay comentarios: