Un girasol
en sus manos,
la delicadeza,
la belleza
de aquella
tarde dorada,
tan adornable.
La flor,
sus manos,
la naturaleza.
Jardín soñando.
Jardín interno,
tan vivo,
tan calmo,
ahora ya es libre,
ya ella está a salvo.
A Audrey Hepburn.