Nunca te dije cuánto me alegra oírte cantar... Quizás no te lo diga nunca… O quizás ya lo sepas… O quizás no lo sepas nunca… Quizás te lo diga siempre pero no te lo digo. Quizás no hace falta decirlo para que lo sepas. Quizás me alegre oír tu canto. O quizás no… quizás no... Más bien, si.
No hay comparación alguna, entre lo que te han querido ya y cuánto yo pueda quererte alguna vez. No hay comparación alguna entre las pocas ganas de alejarme de vos y las ganas de volverte a ver.
Cambiante el tiempo, que une y que lleva, hoy se despliegan bajo el Sol de la tarde: El arte está en el aire, ha llegado a encontrarme.
Las almas vibrantes, coloridas, inquietas, danzantes como el mar, adoradores de la vida, escriben en el viento las sensaciones que fluyen: Nuevas canciones las que hoy nos unen.
Diré que en las miradas se dice todo, porque no hace falta decir más nada: El arte está en el aire y ha llegado a mirarme.