21.9.16

LA VIL SEMILLA

Hay un demonio pálido
en una esquina de esta habitación,
murmurando algo.
Ya no se esconde, me está llamando,
dice que viene
a sembrar los campos.

Sus uñas como ganchos
se clavan fuerte en la pared,
de la que cuelga su cuerpo blanco.

Y no se mueve,
está tranquilo, agazapado.
Yo lo contemplo desde donde estoy,
porque hay algo en ese ser
que no me alerta.

Simplemente lo observo
mientras me mira,
como invitándome
a conocer su cometido.
Oigo su discurso.

¡Dice que puso
en mi cabeza
su vil semilla
por orden de un diablo,
y que no hay modo
de remediarlo!
¡Que soy fragmento
de un campo-humano!
¡Que el brote crecerá
en mi interior
y me irá cambiando,
y que saldré como él
a arañar las noches,
esquina por esquina,
milla por milla,
cráneo por cráneo,
incansablemente!

Intento reaccionar…
...
...mientras me vuelvo pálido.


A Charles Baudelaire.
Gracias por "Las flores del mal".

12.9.16

LA DULCE SERPIENTE

Dicen que las serpientes
pintaban bellísimos cuadros…
También oí que
su obra era capaz de conmover
a la mismísima muerte.
Hasta que una vez
la intrepidez las llevó
a querer emocionar a la apatía.
Acto seguido, esta las desmembró,
como castigo a semejante descaro,
quitándole, una a una, sus extremidades,
y borró de entre la gente
las memorias de lo que alguna vez fue
un arte sorprendente.
Yo no supe nada de esto
hasta recibir una sorpresiva mordedura:
«unos colmillos» como estos
que acá intento traducir en escrituras.
¡Suenan cascabeles, se deslizan,
atacan, cambian de pieles!
Me empapo en el jugo
dulce de la serpiente,
que hoy cobra valor,
más que nunca.
¡Sentí el efecto del veneno,
de la bravura y la osadía!
¡Serpientes mías,
muerdan, valientes!

10.9.16

APARICIÓN 10SEP2016

¡Gracias Julio Darío Vera y a la gente de La dulce serpiente
por darle un lugar a mis pinturas y collages!