Si pudiera deshacerlos
a los males de este mundo,
no dudaría un segundo,
no tardaría en romperlos
totalmente, hasta no verlos.
Ocuparlo yo quisiera
al espacio a mi manera,
sin pesares ni agonía,
con consciencia y fantasía.
Yo lo haría si pudiera.
(Poesía en décima).
Poema para el taller literario de Carla Demark.
30.7.16
24.7.16
17.7.16
EL CURSO EXISTENCIAL
El tiempo pasa. La vida pasa.
Un solo de guitarra*, punzante hasta dulce.
Una base electrónica en larghetto.
Los sonidos pasan. Todas las cosas pasan.
Las puertas abiertas… y pasan.
Ya no cierran.
Las ideas cambian.
Las agujas trazan
el dibujo del tiempo:
cíclico, elemental.
Diez minutos de canción,
que no son,
que son más porque se repite,
pero igual pasa y se termina.
Todo pasa.
Todo pasa, pero algo queda
en mi frágil memoria
y entre las brasas
de la conciencia:
Notas indefinidas
y mil maneras
de actuar
para no vivir en vano.
Lo esencial
es sentirse realizado
antes del olvido.
El curso existencial
de la materia…
…está en tus manos.
Para leer con "Wayne", de *John Frusciante.
Un solo de guitarra*, punzante hasta dulce.
Una base electrónica en larghetto.
Los sonidos pasan. Todas las cosas pasan.
Las puertas abiertas… y pasan.
Ya no cierran.
Las ideas cambian.
Las agujas trazan
el dibujo del tiempo:
cíclico, elemental.
Diez minutos de canción,
que no son,
que son más porque se repite,
pero igual pasa y se termina.
Todo pasa.
Todo pasa, pero algo queda
en mi frágil memoria
y entre las brasas
de la conciencia:
Notas indefinidas
y mil maneras
de actuar
para no vivir en vano.
Lo esencial
es sentirse realizado
antes del olvido.
El curso existencial
de la materia…
…está en tus manos.
Para leer con "Wayne", de *John Frusciante.
a las
23:17
10.7.16
LOS ÁRBOLES
Existen miles de historias
de árboles sagrados:
se mantienen en resguardo
en las múltiples memorias.
El abedul
de Belenus y Frigga,
el Gaokerena persa,
la higuera donde
brilló el primer Buda,
la acacia de Saosis
y sus flores amarillas,
el Yggdrasil
(mito nórdico
y símbolo cristiano),
entre tantos otros.
La ciencia lo ilustra
en su teorema,
con el esquema
ramificado
de Charles Darwin.
Pero el árbol de Teneré
fue un verdadero milagro:
“Un verde faro
en medio del desierto”.
El árbol finalmente cae
y muere,
como todos los árboles,
pero no así
el fruto de sus semillas,
las que me enseñan
que ahí hubo algo.
Y me reafirman
que no hay nada muerto
en esta vida.
Por eso el árbol
es el origen de las maravillas.
de árboles sagrados:
se mantienen en resguardo
en las múltiples memorias.
El abedul
de Belenus y Frigga,
el Gaokerena persa,
la higuera donde
brilló el primer Buda,
la acacia de Saosis
y sus flores amarillas,
el Yggdrasil
(mito nórdico
y símbolo cristiano),
entre tantos otros.
La ciencia lo ilustra
en su teorema,
con el esquema
ramificado
de Charles Darwin.
Pero el árbol de Teneré
fue un verdadero milagro:
“Un verde faro
en medio del desierto”.
El árbol finalmente cae
y muere,
como todos los árboles,
pero no así
el fruto de sus semillas,
las que me enseñan
que ahí hubo algo.
Y me reafirman
que no hay nada muerto
en esta vida.
Por eso el árbol
es el origen de las maravillas.
a las
12:00
7.7.16
HAIKU: CERCA DEL FUEGO
Cerca del fuego,
relucen poesías.
Huye mi sombra.
Poema para el taller literario de Carla Demark.
relucen poesías.
Huye mi sombra.
Poema para el taller literario de Carla Demark.
a las
0:00
3.7.16
ANCORA
Es la era
de la velocidad
y nos movemos
al compás del segundero.
Vivimos en un mundo lleno
de sobresaltos,
de desafíos,
de desencantos
y desenfoques,
que evitan que
nuestros pies
toquen el suelo.
La poesía es amiga de la gravedad:
cae por su propio peso.
Los transformadores, conscientes de esto,
emprendemos, así, el más preciado descenso,
con los ojos siempre puestos en el aire alborotado.
Anclo estos versos a tus manos valerosas,
¡que graviten decididas, hacia el puente del misterio,
del presente, que es el Hoy, Acá y Ahora!
Poema para el taller literario de Carla Demark.
de la velocidad
y nos movemos
al compás del segundero.
Vivimos en un mundo lleno
de sobresaltos,
de desafíos,
de desencantos
y desenfoques,
que evitan que
nuestros pies
toquen el suelo.
La poesía es amiga de la gravedad:
cae por su propio peso.
Los transformadores, conscientes de esto,
emprendemos, así, el más preciado descenso,
con los ojos siempre puestos en el aire alborotado.
Anclo estos versos a tus manos valerosas,
¡que graviten decididas, hacia el puente del misterio,
del presente, que es el Hoy, Acá y Ahora!
Poema para el taller literario de Carla Demark.
a las
23:30
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
