La percepción misma, la realidad inexorable,
socavas,
bajo la tierra, sobre este suelo, justo ahí donde
sonabas,
tan dulce y suave, aunque siempre, siempre
enajenada.
Y se hace de madrugada, pero no sentís
frío;
te dejás ver, vestida de rosal, de tulipa o
de lirio:
¡La flor viviente!, enérgica, va comenzando
un nuevo giro.
Y te miro, pálida penumbra, bajaste del cielo,
y centellaste,
como el astro en el auge máximo alcanzable:
La tarde.
Llevás con vos esa jaula, la que un día dejaste:
–te liberaste –.
Divino contraste. Tanta complejidad, tanta
simpleza,
¿será la fuente misteriosa de tu inmenso caudal
tu naturaleza?
Tanta potencia, te vuelve inmaterial, sustancia.
Y se acrecienta.
Fuego, aire, cielo o tierra; sonido y silencio,
todo de color,
propagándose más allá de sí y de tu propia voz,
ocupándolo todo alrededor.
Y te acelera, como la música, y te hace cuerda:
Te vuelve canción.
A Florence Welch.
27.2.13
25.2.13
Y ES LA NOCHE...
Y es la noche la que me dialoga,
la que pregunta
y siempre remarca
las mismas cosas.
Miro hacia adentro
y le digo:
No siempre
es debido el contraste.
A veces
simplemente
nos saludábamos
con un gesto amable.
Todos los ratos…
todas las palabras…
…se están velando.
No voy a ahondar en ello.
Será la fuerza de gravedad,
una metáfora difusa
y el mejor reflejo
de lo que fue,
lo que debió ser
y lo que no.
Será también
un lugar ya perdido
por no haber sabido
caminar.
Nos entendemos,
nos despertamos
justo
después,
al amanecer.
A Noe.
la que pregunta
y siempre remarca
las mismas cosas.
Miro hacia adentro
y le digo:
No siempre
es debido el contraste.
A veces
simplemente
nos saludábamos
con un gesto amable.
Todos los ratos…
todas las palabras…
…se están velando.
No voy a ahondar en ello.
Será la fuerza de gravedad,
una metáfora difusa
y el mejor reflejo
de lo que fue,
lo que debió ser
y lo que no.
Será también
un lugar ya perdido
por no haber sabido
caminar.
Nos entendemos,
nos despertamos
justo
después,
al amanecer.
A Noe.
a las
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15.2.13
EL NAUFRAGIO
Cuerpos que se hunden,
barcos huyen a ningún lugar,
lentamente.
Cerca es mejor.
Soñé fragmentos de ficción,
que llevaron lo bello de las promesas,
hacia el mar. Y vuelvo a encallar.
¡se endurece el aire!
Me vi, cruzando la extensión
del camino entre el olvido y la memoria.
Y después creí llegar, ahí,
superando lo cambiante de la historia...
Y hoy te vas por miedo a naufragar.
¡parece tarde!
Soñé fragmentos de ficción…
Me vi, cruzando la extensión…
Soñé… y te vi.
Y al fin quedar inmerso para siempre,
en la rompiente...
Cuerpos que se hunden,
lentamente.
(Canción)
a las
20:47
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